Era lo esperado y finalmente se  hizo oficial la marcha de Ross Brawn de la cúpula directiva de la Fórmula 1. El reputado ingeniero fue uno de los contratados estrella de Liberty Media cuando adquirió la propiedad de la categoría reina y desde entonces,  ocupo el puesto de director deportivo de  competición. Ha ayudado en el impulso de la categoría  tras unos años muy negativos en los últimos de mandato de Bernie Ecclestone, por lo que es una pieza fundamental de esta nueva Fórmula 1.

A sus 68 años, Ross Brawn decidio decir adiós a la Fórmula 1 y confirmo su retiro de la categoría tras décadas vinculada a ellas de diferentes formas. Es un gran ingeniero, de los más reputados de la historia de la competición, consiguiendo triunfar con los equipos Benetton, Ferrari, Brawn y Mercedes. Proyectos en los que estuvo involucrado como director técnico e incluso como jefe de equipo, con los que tuvo mucho éxito o incluso fue fundamental para el crecimiento del equipo como fue el caso de Mercedes desde 2010 hasta finales de 2013 cuando cedió su puesto a Toto Wolff.

“Es el momento adecuado para que me retire. Hemos hecho la mayor parte del trabajo y ahora estamos en un período de consolidación. Llegará un coche nuevo en 2026, pero faltan cuatro años, y eso está bastante lejos para mí, por lo que es mejor que el próximo grupo de personas asuma ese manto. Creo que dejo la F1 en un gran lugar. He disfrutado casi cada minuto de mi carrera durante 46 años y he tenido la suerte de haber trabajado con muchos grandes equipos, grandes pilotos y grandes personas. No habría cambiado nada. Algo que sí tengo claro es que sin el apoyo de mi mujer y mi familia no podría haberlo hecho y no habría querido hacerlo. Ahora veré la F1 desde mi sofá, animando y maldiciendo como aficionado de la F1, orgulloso de que la categoría esté en un lugar fantástico y tenga un futuro tan fantástico”, asegura Ross Brawn en el comunicado publicado en la web de la Fórmula 1.
AC.B.