Los problemas de Honda están mermando cada vez más a sus pilotos. Aún con Marc Márquez lejos de volver a MotoGP, la fábrica japonesa sigue intentando revertir una complicada situación. Con Pol Espargaró y Stefan Bradl en el box oficial, la moto no consigue dar pasos hacia delante; más bien todo lo contrario. Es por ello que Márquez quiso estar presente en Austria. Para ver de primera mano cómo estaba el asunto y cómo se estaba llevando a cabo la evolución de cara al 2023. Para Bradl y para Honda, ver al catalán ahí, fue una gran noticia.
El piloto suizo se vio envuelto en los últimos años en una situación inesperada para él. La ausencia de Marc provocó que Bradl tome las riendas de su moto al ser el piloto probador de Honda. Poco a poco se fue adaptando, aunque sus resultados están muy lejos de las posiciones de adelante. En Austria, por ejemplo, Bradl quedó décimoseptimo a casi 40 segundos de Pecco Bagnaia. «No hay nada especial que contar. Ahora probé este neumático por primera vez y experimenté cuán grande es la diferencia con nuestro neumático trasero estándar», explicaba Bradl en declaraciones recogidas antes de la carrera en Austria.








