En su primera toma de contacto con una MotoGP desde que pasó por el quirófano en noviembre, Marc Márquez admitió sentirse «peor de lo esperado» en su rehabilitación del hombro lesionado.
El español completó 37 vueltas en la jornada inaugural del primer test de pretemporada, este viernes en el trazado malasio. El de Honda no estiró ninguna de sus salidas a pista más allá de las siete vueltas seguidas, lo máximo que aguantó debido al dolor que le produce la lesión en el hombro derecho, del que se operó el pasado 27 de noviembre.
El mejor tiempo del piloto de Honda se estableció en 1:59.676, a más de siete décimas de la mejor vuelta de la jornada, el 1.58.945 de Fabio Quartararo. «Desde la primera vuelta me sentí peor de lo que esperaba con el hombro», reconoció Márquez al final del día.
«Empecé con mucha energía, pero pronto bajé el ritmo porque de esa forma no iba a aguantar todo el día. A partir de ahí nos centramos en trabajar en la Honda. Es una buena forma de hacer rehabilitación encima de la moto», agregó el múltiple campeón.
Márquez ya adelantó hace dos semanas que no esperaba estar más allá del 60 o 70 por ciento físicamente en esta primera toma de contacto con la moto, pero la cosa fue un poco peor. «Honestamente me imaginaba que iría mejor. En la primera tanda tenía energía pero me costó bastante. Me encuentro incómodo, pero estamos en unos ritmos aceptables para seguir evolucionando la moto», comentó.
Pese a no estar bien, el catalán dio por bueno poder trabajar en la RC213V de 2020. Márquez acumula 250 horas de rehabilitación en las últimas 10 semanas, un sacrificio que no se pudo ver plasmado en este primer día de trabajo. «Me esperaba sufrir en la frenada pero no tanto en las rectas ni en las curvas a la derecha. Allí casi no podía ni tocar con el codo en el suelo», fue su valoración.
Pese a las dificultades, el #93 mantiene la esperanza de poder sacar conclusiones de este primer test de pretemporada. «Probamos el nuevo motor y si el cuerpo lo permite nos centraremos en los detalles», expresó.
«Mañana (sábado) trataremos de dar 45 vueltas y el último día, sobrevivir. Estamos sufriendo en áreas en las que no esperaba sufrir. Lo bueno es que el dolor en el hombro es estable, no me duele más que el año pasado», cerró el de Cervera.
S.B




