El equipo Haas a pasado unas semanas muy complicadas, ya que el conflicto que afecta al mundo con el ataque de Rusia a Ucrania, derivo en muchas decisiones que tuvo que tomar el equipo norteamericano con respecto a su continuidad. Primero romper el contrato con Uralkali, empresa rusa correspondiente Dmitri Mazepin, padre de Nikita, que era el principal sponsor del equipo. Y luego, con la decisión de rescindirle el contrato a su piloto titular, Nikita Mazepin y repatriar a un viejo conocido de la casa, como lo es Kevin Magnussen, para que ocupe el lugar del piloto ruso.
“El coche sigue siendo muy rápido. Esperaba que fuera más lento. Tengo que admitir que todavía no he entendido del todo la nueva normativa, ¡porque no he tenido nada que ver con ella hasta ahora! Así que mi expectativa era que iba a ser mucho más lento, y en realidad, el tiempo de vuelta que hice en el segundo día de test fue sólo ocho décimas más lento que la vuelta de clasificación de Mick del año pasado. Así que, al menos, no es mucho más lento que el antiguo Haas, y sigue siendo muy agradable de conducir”, comento Kevin Magnussen.
“Significa mucho tener la oportunidad de volver. La Fórmula 1 es la cúspide del automovilismo, y ha sido mi sueño desde que era un niño. Ya he disputado algunas temporadas en el campeonato, pero este regreso es como si el sueño se hiciera realidad una vez más. Ya he estado en esta situación. Estaba, por supuesto, muy emocionado y feliz, pero esto casi se siente tan bien como aquella primera vez, porque fue muy inesperado, una sorpresa enorme. No tenía ni idea de que estuviera en el radar para volver al Mundial y entonces se da esta situación. Se siente muy bien”.
N.S




