El 25 de junio del año pasado, KTM anunciaba lo que era un secreto a voces: el fichaje de Danilo Petrucci. Lo que no se sabía, y fue una auténtica sorpresa, es que el fabricante austríaco contrataba al italiano para enviarlo a su equipo satélite, Tech3, en el que no termina de mostrar las cualidades que lo llevaron a ganar dos carreras de MotoGP con Ducati.

En el contrato, KTM se guardaba la opción de renovar unilateralmente a Petrucci para un segundo año, en 2022. Según informó Motorsport, la cláusula expiraba el 31 de mayo y los ejecutivos de Mattighofen no la activaron.

A partir del 1 de junio, Petrucci puede negociar libremente su futuro de cara a la próxima temporada y aunque KTM no se pronunció respecto de sus intenciones con el piloto de Terni, todo apunta a que no seguirá más allá del Gran Premio de Valencia que cerrará la temporada de la categoría reina.

Tras las seis primeras carreras del certamen, Petrucci está 14º en el campeonato y sus dos mejores resultados son el 5º puesto logrado en Le Mans en una carrera «flag to flag», y el 9º el domingo en Italia, donde se cayeron hasta cuatro pilotos que iban por delante suyo.

Iker Lecuona, compañero del italiano y que afronta su segunda temporada en Tech3-KTM, también finaliza su contrato a final de temporada y sigue dependiendo de una mejora en su rendimiento antes de que el fabricante austríaco tome una decisión definitiva sobre su futuro.

Una de las señales de la falta de confianza de KTM con respecto a la pareja de Tech3 es que los pilotos oficiales, Miguel Oliveira y Brad Binder, utilizan un nuevo chasis desde los test de Jerez y estrenaron un nuevo combustible que hace volar la RC16, algo a lo que no tuvieron acceso, por el momento, ni Petrucci ni Leucona. «Llevo la moto de siempre, no cambió en nada. Tengo lo que tengo y hay que arreglarse con eso. Ellos (Oliveira y Binder) van muy rápido y tanto Danilo como yo estamos muy atrás», le reconoció el español a Motorsport.

Por otra parte, los responsables deportivos de Mattighofen siguen muy de cerca, y con enorme entusiasmo y satisfacción las evoluciones de sus dos pilotos bajo contrato en la clase intermedia Moto2: el líder del Mundial, Remy Gardner, ganador el pasado domingo del Gran Premio de Italia, su primer triunfo del año, y el segundo clasificado de la general, el sorprendente rookie Raúl Fernández, que con sólo 20 años acumula ya dos victorias en el año de su debut, y que el domingo fue segundo tras liderar prácticamente toda la carrera.

Ahora mismo la idea es colocar al australiano y al español en el equipo Tech3 de MotoGP en 2022, aunque KTM esperará hasta el receso de verano, después de la carrera de Assen, para tomar la decisión final. En tanto, los representantes de Fernández sondean el mercado por si hubiera opciones en otras fábricas de cara a la próxima temporada.

S.B