
Fabio Quartararo pasó con éxito por el quirófano este martes por la mañana para solucionar los problemas que tuvo en el brazo derecho durante la carrera del Gran Premio de España. El piloto de Niza se hundió el pasado domingo en la carrera de MotoGP en Jerez después de 15 vueltas cuando lideraba, tras perder la fuerza en el brazo derecho.
Quartararo se saltó el test oficial del lunes y viajó hasta Francia, donde se sometió a una resonancia magnética. El Doctor Olivier Dufour lo atendió en Marsella y recomendó intervenir el antebrazo derecho por el síndrome compartimental, una dolencia que provoca el aumento de la presión en un compartimento muscular que hace que el brazo se agarrote y pierda sensibilidad, y de la que ya fue operado hace dos años en la misma zona.
Su entrenador, Éric Mahé, explicaba el lunes que los médicos habían determinado que era necesario desbloquear la zona, pero se trataba de una operación menor comparada con la habitual del síndrome compartimental.
Quartararo pasó por el quirófano este martes por la mañana en el Hospital CH Aix en Provence con la intención de iniciar la recuperación lo antes posible y estar listo para tomar parte en el Gran Premio de Francia la próxima semana. «El médico me contó que la operación salió muy bien. Tengo muchas ganas de empezar a trabajar en el brazo esta semana para poder estar al 100 por ciento en Le Mans. Me siento muy optimista sobre mi recuperación y estoy deseando volver a pilotar mi M1», comentó Quartararo al respecto.
El piloto de Yamaha llegaba al frente del campeonato al Gran Premio de España después de sus dos victorias consecutivas en Qatar y Portugal, pero tras finalizar la carrera en la 13ª posición, Pecco Bagnaia le arrebató el liderazgo y ahora está a dos puntos del italiano.
En 2019, «El Diablo» ya corrió en Barcelona apenas 10 días después de ser operado del síndrome compartimental por el Doctor Xavier Mir y culminó en la segunda posición.
S.B



