El fabricante japonés podría continuar la próxima temporada con las dos motos oficiales y de esta manera no le daría continuidad al proyecto del equipo satélite.

El lunes, la noticia del cese de actividades por parte de Suzuki una vez finalizado el actual ejercicio, provocó un gran estruendo, generando movimientos en el resto de las escuderías, que determinarán su futuro en el Moto GP.

Una de las posibilidades apunta a que Yamaha decida poner fin a su formación satélite, cuyas motos gestiona Razlan Razali, que perdió el apoyo de Petronas con vistas a este 2022.

El vínculo entre el constructor japonés y RNF fue de un solo año y expira a final de temporada, y no parece fácil que la alianza pueda continuar en 2023. Sobre todo si tenemos en cuenta los malos resultados cosechados hasta el momento: Andrea Dovizioso ocupa la 20ª posición de la tabla general, con solo ocho puntos, dos más que Darryn Binder, que figura en la 21ª plaza.

Eso, las obligaciones de Yamaha, que asume el sueldo de Dovizioso, y los contactos que mantiene Razali con Aprilia para explorar una posible alianza, hacen que la posibilidad de que Yamaha se quede con solo dos unidades de sus M1 en 2023 sea perfectamente factible.

En cualquier caso, es escenario no alteraría a Fabio Quartararo, la principal apuesta de Yamaha en la pelea por el título, y el actual campeón, que marca la diferencia con respecto al resto de corredores de la firma: el segundo piloto de Yamaha en la clasificación es Franco Morbidelli, su compañero, que es 16º, con solo 18 puntos en su casillero, 71 menos que el Diablo

«Si yo me quedo en Yamaha y si solo hay dos motos en 2023, eso no sería un problema para mí. De hecho, ahora mismo estamos teniendo problemas para comparar datos con el segundo equipo, por lo que no supondría un problema», convino Quartararo.

De esa inestabilidad que se percibe en Le Mans, y de la posibilidad de que Aprilia pudiera asumir esas dos Yamaha que desaparecerían, habló también Aleix Espargaró. «La situación ha cambiado mucho con la marcha de Suzuki, y también con la posibilidad de que Yamaha no tenga más un equipo satélite. Pero de momento todo son conversaciones, y no puedes controlar todo eso, así que mejor centrarse en lo que pasa en la pista», declaró Espargaró.
N.S