La escudería de Maranello, al tener que compensar la diferencia de velocidad con el RB18, llevará unas actualizaciones para contrarrestar de Red Bull, el cual se mostró un paso por delante de manera indiscutible.

El F1-75 llevará un alerón trasero de baja-media carga, mientras que en los entrenamientos libres probarán con el tren delantero que utilizó Carlos Sainz el pasado miércoles en los test de Pirelli en Imola.

Según la información filtrada desde Maranello, en el auto de  Charles Leclerc probarán un segundo motor, el mismo que su compañero de equipo, que se vio obligado a utilizar esta unidad de potencia en Imola tras un aviso en las comprobaciones que realizaron, aunque podrán seguir usando esta pieza en los entrenamientos libres de Miami.

La sustitución del 066/7 no es por  confiabilidad, ya que la durabilidad permite forzar el turbo de seis cilindros con mapas de motor más potentes después de las exitosas y repetidas pruebas en el banco de potencia.

La consecución de ciertos objetivos de durabilidad también conlleva la introducción de un modificado sistema híbrido, y es que el nuevo MGU-K debería debutar en Miami, mientras que la ECU y la batería llegarán antes del plazo de homologación máximo fijado por la FIA en el mes de septiembre.

La escudería italiana, por lo tanto, se presenta en Miami con la intención de contrarrestrar a Red Bull, a la espera de montar el paquete de mejoras más importante en Barcelona, y en el que los altos cargos confían para luchar por el campeonato esta temporada.
N.S