Valentino Rossi le puso fin a su brillante trayectoria como piloto mundialista. La historia del genio de Tavullia como piloto de MotoGP toca a su fin, pero su legado estará siempre muy vivo entre aquellos que tuvieron el placer de disfrutar de su talento en directo y también entre las futuras generaciones. Sin ir más lejos, la estructura VR46 seguirá dejando huella el próximo año. Este domingo, en el Circuit Ricardo Tormo, los homenajes no se hicieron esperar tras ver la bandera a cuadros en una última carrera en la que pudo saborear un meritorio Top 10.

La emotiva vuelta de honor y el respetuoso pasillo orquestado por compañeros y rivales en la calle de boxes supusieron la antesala perfecta de una serie de «celebraciones» que se fueron sucediendo a lo largo del domingo y que alcanzaron su cénit por la noche, en el incomparable marco de los FIM MotoGP Awards, donde se premia a los pilotos y equipos más destacados del año, cuando el «Doctor» fue nombrado MotoGP Legend.

Bajo la dirección del CEO de Dorna Sports, Carmelo Ezpeleta, y ante una calurosa ovación de todos los presentes, Rossi vio reconocida su laureada trayectoria como piloto mundialista tras más de 25 años en la élite, en los que se ganó el respeto de sus rivales y dejó una huella imborrable en el mundo del deporte, convirtiéndose en un ícono sin precedentes en la escena del Campeonato del Mundo. Un total de 26 temporadas de ensueño que desembocan en un merecido reconocimiento. Vale, como cabía esperar, lució la mejor de sus sonrisas para recibir una distinción muy celebrada por los suyos.

Tras despedir su etapa mundialista en Valencia, Rossi pasa a engrosar la nómina de legendarios pilotos que dejaron una huella imborrable en el Campeonato del Mundo, motivo por el cual pasaron a ostentar una categoría de Leyendas. Con 9 títulos mundiales a sus espaldas, 115 victorias mundialistas y 235 podios en total, al margen de muchos otros récords que tiñen de oro su palmarés, Valentino suma ahora un nuevo galardón con un valor muy especial. Su figura, aunque resulte difícil, pasa a adquirir ahora una dimensión aún mayor.

De esta manera, Valentino pasa a integrar un selecto grupo de otros 31 pilotos con categoría de Leyenda y se convierte en el sexto piloto italiano en alcanzar el estatus de MotoGP Legend tras Giacomo Agostini, Marco Lucchinelli, Marco Simoncelli, Carlo Ubbiali y Franco Uncini. Único piloto de la historia en alzar el título mundial en las categorías de 125cc, 250cc, 500cc y MotoGP, Rossi suma una nueva distinción a su incomparable palmarés y entra de lleno en el Olimpo de pilotos del Campeonato del Mundo.

Todo comenzó en 1996, cuando un joven de 16 años se clasificó 13º en la grilla de Sepang, en Malasia. Al mando de la RS125 de Aprilia, Rossi finalizó aquella carrera en el Top 6, llamando la atención de muchos espectadores. A ese prometedor debut le siguieron una serie de impresionantes actuaciones que culminaron con un primer podio en el GP de Austria, al que siguió una primera victoria en el GP de la República Checa dos semanas después. Fue al año siguiente, en 1997, cuando Rossi se hizo fuerte, arrasando con la competencia y conquistando el Campeonato del Mundo de 125cc, con 11 victorias en 15 Grandes Premios.

Aprilia decidió que era el momento de ascenderle a la categoría de 250cc al año siguiente, y tras comenzar la temporada con 3 podios en las 5 primeras carreras, consiguió su primera victoria en la categoría en el TT de Assen. A pesar de las 4 victorias consecutivas con las que cerró la temporada, a sus 19 años, tuvo que conformarse con el segundo puesto final en la clasificación general, perdiendo el título en beneficio de Loris Capirossi.

Un año después, en 1999, Rossi tuvo su revancha, haciéndose con el control del Campeonato tras sus victorias en los Grandes Premios de España e Italia, y un total de 7 victorias más le permitieron volver a casa con el Campeonato con 48 puntos de ventaja sobre el piloto de Honda, Tohru Ukawa.

Con una progresión imparable, Rossi dio el salto a la categoría reina al año siguiente, y no tardó en dejar su impronta con la Honda NSR500. Como rookie, el italiano registró sendos abandonos en sus dos primeras carreras, pero pronto empezaron a llegar los podios, el primero de ellos en Jerez, y la primera victoria, en Donington Park. A pesar de un segundo triunfo en el Gran Premio de Río de Janeiro de esa temporada, el título acabó en manos de un Kenny Roberts Jr. que relevó en el palmarés de la clase reina a Alex Crivillé.

Después de una primera temporada al más alto nivel, Rossi se convirtió en un nombre ilustre del deporte, y en 2001 consiguió su primer entorchado mundial en la categoría de 500cc. Con un total de 11 victorias en 16 carreras, el entonces ‘sophomore’ italiano se hizo con el Campeonato, con su rival más directo, Max Biaggi, a 106 puntos, cuando la era de los dos tiempos llegaba a su fin.

En el año del inicio de la era MotoGP, Rossi mantuvo su forma y aumentó el margen ganador hasta los 140 puntos, siendo Biaggi y Alex Barros los únicos otros pilotos que consiguieron triunfos. En 2003 cosechó un último título con Honda antes de firmar por Yamaha en 2004, donde logró otros dos títulos mundiales hasta que, finalmente, fue destronado por Nicky Hayden en 2006 tras una recordada ‘season finale’ en Valencia con caída incluida para el ’46’.

Para entonces, la leyenda del «Doctor» tenía un alcance de impacto, y no tardaría demasiado en desquitarse, ya que, después del título cosechado por Casey Stoner con Ducati en 2007, Valentino volvería a la saborear la gloria en 2008 y 2009, antes de ser superado por su compañero de equipo, Jorge Lorenzo, en 2010, para poner rumbo al equipo oficial de Ducati. Después de 3 podios en dos complejas temporadas, el piloto de Tavullia regresó a Yamaha en 2013 y consiguió en Assen su primera victoria tras 3 años.

Subcampeón en la carrera por el título en 2014, Rossi luchó posteriormente por su décima corona en 2015, pero fue Lorenzo, una vez más, quien se lo impidió, con el recordado toque en Valencia. En 2016 hubo más ‘poles’, podios y victorias, y el italiano volvió a ser subcampeón. En 2017 salió victorioso en Assen, el punto culminante de una temporada difícil en la que el «Doctor» sufrió una fractura en la pierna antes del GP de San Marino. Rossi mostró su espíritu de lucha para recuperarse y volver a pista apenas 3 semanas después en Aragón, antes de conseguir otro podio en el exigente trazado de Phillip Island.

En 2018, el italiano permaneció en Yamaha y consiguió un Top 3 en el Campeonato, mientras que 2 nuevos podios llegaron al año siguiente, aunque la victoria se le escapó en ambas campañas. La última vez que vimos a Rossi rociar las burbujas fue en 2020, cuando se aseguró el tercer puesto en Jerez al inicio de una campaña atípica marcada por el Covid-19. En 2021 llegó un cambio de escenario, con el «Doctor»‘ volviendo a un equipo satélite por primera vez en 19 años después de firmar por el Petronas Yamaha SRT, donde formaría dupla con su amigo y graduado de la VR46 Academy Franco Morbidelli.

Ese movimiento y esa nueva campaña con otros colores continuando con maquinaria Yamaha resultaría ser el último capítulo de una histórica carrera en los Grandes Premios, pero no será la última vez que le veamos en el paddock, ni mucho menos, ya que en 2022, sin ir más lejos, Rossi podrá llevar las riendas del Aramco Racing Team VR46 en MotoGP de la mano de Ducati.

S.B