Era cuestión de tiempo y las palabras que temía el gran grueso del resto de la grilla del MotoGP en boca de Marc Márquez no tardaron en llegar: «Me siento mejor y más fuerte». El ocho veces Campeón del Mundo trabajó duro durante las últimas cinco semanas para tratar de volver a un nivel de forma que le permita pelear con los pilotos más rápidos de la categoría reina de forma consistente como está acostumbrado.

Después de poder volver a subirse a una moto de motocross, Marc está listo para su primer desafío: el Gran Premio de Estiria. Márquez vuelve al trazado austríaco por primera vez desde 2019 tras perderse el doblete celebrado allí el pasado 2020.

El Red Bull Ring se erige como uno de los dos circuitos del calendario actual en los que Márquez no ha ganado, siendo 2º en tres ocasiones entre 2017 y 2019. «Disfruté de las vacaciones de verano, ya que pude relajarme con mis amigos y familiares. Fue bueno no sólo para la mente, sino también para el cuerpo, y cada día me siento mejor y más fuerte. Aumenté mi nivel de entrenamiento, pasar más tiempo sobre la bicicleta e incluso volver a entrenar en motocross, ¡así que estoy disfrutando mucho!», repasó el piloto de 28 años en el habitual comunicado de su equipo previo al GP.

El de Cervera también quiso calibrar la exigencia del evento y celebrar la presencia de público en las tribunas del Red Bull Ring. «Pero sabemos que la situación aún no será fácil, y tenemos que seguir concentrados y trabajando. Tengo muchas ganas de manejar de nuevo la Honda RC213V y volver a ver las tribunas llenas, eso será increíble», aseguró el español.

S.B