Casi un mes atrás, en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez (Buenos Aires), la victoria que parecía posible terminó en una resignación inmerecida ante un infortunio en la caja de velocidades. “Venía pasando los cambios con la selectora, y después se terminó de romper. Era la carrera que quería ganar, y estuve a una vuelta de lograrlo”, recordaba en aquel momento Lucas Yerobi, cuyas lágrimas de bronca las transformó en alegría y emoción cuando la bandera a cuadros bendijo al Ford Fiesta Kinetic del equipo Ale Bucci Racing en el #TNenLaPlata.

En aquel momento, el fueguino entró a la historia envuelto en otra bandera: la de su Provincia, desde la cual salió en más de una ocasión en búsqueda de la gloria en el automovilismo argentino con más ganas que recursos económicos para ser parte de una competencia. “Las lágrimas son por todo lo que cuesta correr, mucha dedicación, esfuerzo, muchos sinsabores y resignaciones; más de una vez quise resignar todo, pero siempre apareció esa fuerza que motivaba a intentarlo una vez. Y en el Turismo Nacional, un día la victoria llegó”, recordó quien, con 37 años, venció el pasado viernes en el atípico cronograma realizado en el Autódromo Roberto Mouras (La Plata).

Con contundencia se transformó en el quinto ganador distinto en idéntica cantidad de carreras en la temporada, llevando la segunda copa mayor en la temporada para el equipo Ale Bucci Racing, ganador en el #TNenParana con Emanuel Abdala. “Esperaba hace tiempo esta victoria, faltaba suerte nomás, siempre tuvimos un muy buen nivel en cada carrera, pero no podíamos completar un fin de semana acorde a mis expectativas, lo cual finalmente ocurrió en La Plata, un circuito que conozco mucho por haber corrido en varias categorías”, reconoció al respecto.
Prensa:APAT