Este fin de semana, en el Circuito Internacional de Losail, Valentino Rossi iniciará su 26ª temporada en el Mundial de motociclismo y, tras muchos años formando parte de los equipos de fábrica del paddock, durante esta campaña volverá a defender los colores de un equipo satélite: Petronas Yamaha SRT.

«El Monster Energy Yamaha MotoGP eligió a (Maverick) Viñales y a (Fabio) Quartararo, y lo entiendo. Pero fui allí y les dije: ‘¿No me van a dejar tirado, no?’ No podían decirme que no y por eso estoy aquí con el equipo satélite», comentó el italiano.

Entrevistado por Massimo Calandri para La Repubblica, el nueve veces Campeón del Mundo habló sobre su futuro como piloto y mostró su lado más humano al explicar cómo fue su experiencia al contagiarse de COVID-19.

El de Tavullia también habló sobre la suerte de poder vacunarse en Qatar y de la emoción de competir en la categoría reina junto a pilotos formados en la VR46 Riders Academy, como Franco Morbidelli, Francesco Bagnaia y hasta su hermano Luca Marini. «Es demasiado divertido. Es como jugar al fútbol sala con tus amigos un lunes por la noche, pero nosotros corremos los domingos», comparó Il Dottore.

Recientemente, el piloto italiano de 42 años afirmó que esperaría unos meses para tomar una decisión acerca de su futuro, aun así, Rossi se mostró optimista y con la motivación suficiente para seguir girando unos años más. «Oficialmente por un año, pero mi objetivo es correr dos más. Dependerá de cómo vayan las cosas en 2021: si me divierto, lucho por ganar o por el podio, si me mantengo en el Top 5, entonces seguiré», aseguró el 46.

Con respecto al regreso todavía frustrado de Marc Márquez, que se perderá al menos las dos primeras carreras del año, el «Doctor» afirmó que la ausencia del catalán cambió la actitud de los demás pilotos. «En su ausencia, los demás chicos crecieron mucho. Y ya no le tienen miedo. ¡Sólo podemos esperar algunas batallas imperdibles!», graficó el nueve veces campeón del mundo.

La hora de la verdad llegará el domingo con el Gran Premio de Qatar, pero antes de esto y tras disputarse el Test Oficial de pretemporada, el Gobierno de Qatar y Dorna Sports hicieron posible que todo el personal que trabaja en el paddock de MotoGP pudiese vacunarse contra el COVID-19. Rossi reconoce que son unos privilegiados por poder hacerlo y espera que en Italia estén pronto todos vacunados.

«Espero que todo el mundo pueda ser vacunado cuanto antes, especialmente los ancianos, incluyendo a mis padres, que ya empiezan a tener cierta edad. Pero también los niños. Porque esta historia nos está desgastando. Nosotros, en MotoGP, podemos al menos aportar un poco de alegría: somos como el fútbol y la F1, un entretenimiento. Cuando la gente me ve, me quieren, porque les he hecho pasar muchos domingos bonitos. Y ahora lo necesitan», remarcó Vale.

El ’46’ superó el coronavirus el pasado mes de octubre. Una experiencia muy amarga que lo tuvo casi un mes alejado de las pistas y de sus seres más cercanos. «Yo, que desde que nací soy siempre una fiesta, porque todo el mundo que me encuentro me sonríe y parece que traigo alegría: me sentí como una plaga. Una diferente. Creo que entendí lo que es la soledad: nunca me había pasado algo así», reconoció.

Dejando a un lado lo que ha supuesto la pandemia y su futuro deportivo, Rossi confiesa que cada vez siente un deseo más grande por ser padre. «Me gustaría tener un hijo. He estado pensando en ello durante un tiempo, creo que he encontrado a la chica adecuada. Uno o dos niños», concluyó Rossi.

S.B

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