Marc Márquez viajó a Doha, sede de la primera carrera de la temporada, el Gran Premio de Qatar, con el objetivo de vacunarse contra el Covid-19, algo que está haciendo casi todo el paddock de MotoGP (y parte del de Fórmula 1).

La idea del seis veces campeón del mundo de la categoría reina es ponerse la primera dosis de la vacuna de Pfizer, volver a Cervera para seguir la preparación y regresar de nuevo a Doha para la primera carrera y completar la vacunación allí, aunque aún no está claro si correrá o no, pero al menos prepara el terreno para una posible reaparición ya desde la primera competencia.

Hay que recordar que Márquez recibió la autorización de los médicos que lo operaron para acelerar su preparación y subirse a una moto esta misma semana. La intención de Marc es ir subiendo de marchas en cuanto a la potencia y velocidad de las monturas.

El viernes, el día tan arenoso en Losail y la falta de acción en pista favoreció que los miembros del paddock aprovecharan el día para aceptar la oferta del Gobierno de Qatar y vacunarse contra el coronavirus. Casi todos aguardaron su turno y se pusieron la primera dosis de Pfizer.

La segunda dosis se la tendrán que poner entre una carrera y otra en Qatar, pero no hay temor a los efectos secundarios. «Lo primordial es la salud. Si da efectos, en el hotel a descansar, hay días. Es una oportunidad muy grande por respeto a los de casa. No quiero ser quien lleve el Covid a casa», afirmó Maverick Viñales.

Además, antes de partir, Márquez pudo girar por primera vez en moto, una minimoto, en el circuito de Alcarrás. Fueron dos horas «al contrario», es decir, buscando las curvas a derechas para fortalecer su brazo. También le dio tiempo de montar en bicicleta de montaña por primera vez.

S.B

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