Día positivo para Fernando Alonso en Bahrein, ya que el bicampeón mundial de F1 completó 93 vueltas al volante del Renault RS18 en la primera de sus dos jornadas de test. El asturiano continuó con su preparación para el retorno a la categoría el año que viene y lo hizo con el auto de 2018 de la marca del Rombo, que manejaron Carlos Sainz y Nico Hülkenberg.

Un coche nada fácil de pilotar. Así lo había revelado el propio Sainz con anterioridad a que Alonso se subiera al RS18. «Ese auto no me gustaba a principios de temporada, me costó adaptarme a él. Es complicado de llevar, que no me daba buen ‘feeling’ en entrada de curva, y hoy en día, en la F1 si no tienes confianza en entrada de curva con el tren trasero es muy difícil ir rápido. Me costó encontrar el setup del coche, pero creo que al final de curso conseguí rematar el año y demostrar mucho mejor mi potencial», relató el madrileño sobre el RS18.

Lo bueno es que ese auto es bastante rápido. «No estaba a más de un segundo por vuelta que los coches que llevamos este año, así que le va a impresionar igual como le impresionó en Barcelona cuando volvió a subirse a un coche de F1», vaticinó Sainz sobre cómo se sentiría su compatriota con el monoplaza que está probando en Bahrein.

Así que Alonso se pudo explayar, algo que dejó bien patente Renault a través de las redes sociales. «RS18, Fernando. Fernando, RS18. Esperamos que se hayan llevado bien durante las 93 vueltas juntos hoy en Bahrein», compartió la marca del Rombo.

Además, el asturiano estuvo durante el test con un casco especial, de rayas blancas y negras. El jueves, Alonso seguirá con las pruebas con vistas a llegar de la mejor forma posible al inicio de la temporada 2021.

S.B

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