Honda confirmó este martes que, como era de esperar, Marc Márquez no se volverá a subir a la moto este fin de semana en Valencia, en la antepenúltima fecha del Mundial de MotoGP.

El actual campeón del mundo está alejado de los circuitos desde el accidente que sufrió en Jerez, en la carrera que abrió el calendario, y en el que se fracturó el húmero del brazo derecho. Tras aquella caída, el piloto de Cervera pasó por un calvario del que todavía no se sabe cuándo va a salir.

Una operación, un amago de regreso a los pocos días y una segunda intervención, todo ello para tratar de fijar una fractura múltiple que, en boca de Alberto Puig, team manager de HRC, está precisando de una recuperación que va «más despacio de lo inicialmente previsto».

Una vez más, el encargado de reemplazarlo en Cheste será Stefan Bradl, probador de la fábrica japonesa y que, durante el último Gran Premio, en Aragón, reconoció que Honda ya le había comunicado que iba a reemplazar a Márquez en las tres últimas pruebas del campeonato.

Honda lo hizo rectificarse inmediatamente y el alemán afirmó que donde había dicho, literalmente, «ayer me dijeron que voy a terminar el curso. No sé si lo puedo decir oficialmente, pero es un hecho», realmente quería mostrar solo su opinión.

Hace un par de semanas, Mundo Deportivo publicó que Márquez podía estar valorando someterse a una tercera intervención en caso de no quedar satisfecho con los resultados de la operación, extremo que Honda ni desmintió ni confirmó. La marca del ala dorada siempre defendió que serán las sensaciones del piloto las que dictaminen la fecha de su regreso, circunstancia que valida la estrategia de ir anunciando su ausencia carrera a carrera.

S.B

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