Yamaha negocia con Andrea Dovizioso la posibilidad de contratarlo como piloto de pruebas con vistas a la temporada que viene. La marca de los tres diapasones pretende que el actual corredor de Ducati, que hace un par de meses ya anunció que no seguirá defendiendo los colores de la casa de Borgo Panigale en 2021, sustituya a Jorge Lorenzo.

En las últimas semanas, Dovizioso estuvo analizando las tres opciones que tenía encima de la mesa. Aunque Aprilia también le trasladó su interés por incorporarlo en el supuesto de que Andrea Iannone no vea reducido su castigo por el asunto de doping en el que está inmerso, el de Forlí nunca se sintió tentado por esa posibilidad, y finalmente decidió centrarse en las otras alternativas, todas ellas como piloto de desarrollo.

Tanto Yamaha, como Honda y también KTM estuvieron en las últimas semanas en contacto con Simone Battistella, el representante de Dovizioso, que busca satisfacer los deseos de su piloto. Al margen de la cuestión económica, que obviamente juega su papel, los dos aspectos más importantes para el #04 son, por un lado, la posibilidad de competir en otras especialidades, eminentemente motocross, su gran pasión.

«Lo que quiere Andrea es poder alistarse en carreras de otras disciplinas durante el año. La decisión final la tomaremos esta semana», le contó Battistella al periodista Oriol Puigdemont, del sitio especializado Motorsport.

Igual o más importante que eso es la voluntad de Dovi de volver a formar en la grilla de MotoGP lo antes posible, algo que, a priori, sólo será viable en 2022, cuando ya haya cumplido los 36 años. En este sentido, la lógica llevó a pensar en un primer momento que la mejor operación sería la de Honda, que, de contratarlo, se haría con los servicios del subcampeón del mundo de los últimos tres años (2017 a 2019), y que, además, dispondría de un sustituto de garantías en el caso de que la baja de Marc Márquez pudiera alargarse más de lo deseado.

Sin embargo, los responsables de HRC no terminan de ver claro el italiano combine las labores de evolución de la RC213V con su concurso en carreras de motocross, en las que puede lesionarse –así ocurrió en una prueba regional que disputó en Italia a finales de junio, en la que se fracturó la clavícula izquierda–.

Sobre la opción de KTM, la estructura austríaca ya cuenta con Dani Pedrosa en el rol de probador, quien, además, hizo una labor fantástica como prueban los resultados –dos triunfos y cinco podios en total–. Además, las cuatro RC16 tienen dueño en 2021, y no parece demasiado lógico que Dovizioso se haya desvinculado de Ducati, con quien peleó por el título en los últimos tres campeonatos, para subirse en 2022 a un prototipo que, sobre el papel, está más lejos de permitírselo.

Así las cosas, Yamaha figura en estos momentos en la mejor situación para hacerse con lo servicios de Dovizioso, quien, además, podría dedicarse en cuerpo y alma al motocross con el mejor material de la marca, con la que ya compitió en 2012 (Tech3), logrando seis podios y finalizando en la cuarta posición de la tabla de puntos, 132 por detrás de Lorenzo.

El mallorquín, que este año regresó a Yamaha como probador, no pudo contribuir al desarrollo de la M1 como a él le hubiera gustado. Según el fabricante de Iwata, eso fue por razones logísticas derivadas del impacto que tuvo el coronavirus. De hecho, el de Palma ni siquiera se subió todavía a la moto de 2020, dado que, tanto en los entrenamientos de pretemporada, en Malasia, en los que participó, como en las dos jornadas de test que recientemente se celebraron en Portimão, dispuso de un modelo anterior.

S.B

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