Se cumplieron los peores pronósticos. Las condiciones climatológicas amenazaban al Gran Premio de Eifel, y la Fórmula 1 se quedó sin actividad en pista este viernes. Tras cancelar la FP1 de la mañana, nada mejoró por la tarde y también hubo que ir posponiendo el inicio de la FP2 hasta la suspensión definitiva de las dos primeras sesiones de libres.

La lluvia era intermitente, y la pista no se encontraba en un estado digno de suspensión, pero el helicóptero médico no podía volar hacia el hospital en caso de accidente, y esa es condición indispensable para que pueda haber competición.

Poco antes de las 15, hora local, cuando tenía que arrancar la segunda sesión de entrenamientos libres del GP de Eifel, Dirección de Carrera anunció que las condiciones seguían siendo muy malas y que, por tanto, durante la primera media hora no se abriría la calle de boxes.

El reloj corrió desde la hora a la que tendría que haber iniciado la FP2, pero la sesión quedaba suspendida mientras la niebla no permitiera volar al helicóptero. Así lo explicó por la mañana Michael Masi, director de carrera de la F1, en Nürburgring: «En este circuito, con la niebla que hay el helicóptero médico no puede despegar y volar al hospital. La distancia por carretera es demasiado grande en caso de que pasara algo».

Se anunció que a las 15.30 habría una nueva actualización, pero llegado ese momento, el mensaje fue que las condiciones seguían iguales y que, por tanto, el pitlane no se podía abrir.

Todo se pospuso media hora más, pero como ocurrió en la FP1, cuando quedaban 30 minutos en el cronómetro, Dirección de Carrera anunció que en la calle de boxes no luciría el semáforo verde y que, por tanto, los entrenamientos libres 2 del GP de Eifel estaban definitivamente cancelados.

Eso dejará a los pilotos con sólo una hora (lo que dura la FP3 del sábado) para prepararse antes de la clasificación. Una dificultad añadida al hecho de que desde 2013 la Fórmula 1 no compite en Nürburgring.

Los pronósticos son un poco más moderados para la segunda jornada, pero la lluvia sigue amenazando. Habrá que estar atentos a la niebla, el verdadero enemigo.

S.B

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