Aleix Espargaró brilló con Aprilia con el mejor tiempo del test del MotoGP en el circuito portugués de Algarve, en Portimão; mientras que las M1 de Yamaha se posicionaron como favoritas para el cierre de la temporada.

Aprilia y Yamaha fueron este miércoles las dos fábricas que acapararon más elogios en el esperado test de Portimão de MotoGP. El fabricante de Noale lideró los tiempos de la mano de la dupla de Aprilia Racing Team Gresini formada por Aleix Espargaró y Bradley Smith, que disfrutó de sus concesiones para girar con las motos oficiales; mientras que el constructor japonés bajó el telón de la primera jornada como la potencia a batir de cara a la cita en el trazado de Algarve que, probablemente, decidirá al nuevo Campeón del Mundo de la categoría reina. Las prestaciones de la M1 parecen encajar como anillo al dedo con un circuito que dará mucho que hablar.

En su caso particular, Aleix culminó con un sabor dulce, ya que superó por casi un segundo a su compañero de equipo al ser el único piloto en bajar a 1:40 con un gran registro de 1:40.170 que le valió el mejor tiempo jamás firmado sobre dos ruedas en Portimão, ya que mejoró el 1:40.372 cosechado por Jonathan Rea con su Kawasaki en la Superpole de WorldSBK en 2019. Un inmejorable punto de partida para la fábrica italiana en su objetivo por incrementar sus resultados en el tramo final del año y en vistas a un ambicioso proyecto en 2021 que todavía está terminando de perfilar.

Los pilotos se volcaron con el test, tanto los «test riders» como numerosos pilotos oficiales, aunque, en su caso, la mayoría no contaron con «transponders» en sus superbikes de carretera y no pudieron registrar sus tiempos. Caso contrario al de los pilotos de pruebas, que sí pudieron trabajar con las motos oficiales de MotoGP, incluido Dani Pedrosa con KTM y Jorge Lorenzo con una Yamaha a la que no se subía desde el test de Sepang en febrero. El ’99’ espera trabajar a fondo en la caja de cambios y los neumáticos, así como en un setup clave para los cuatro pilotos oficiales actuales de la marca de los diapasones.

El asfalto del Autódromo Internacional del Algarve recibió una mayor actividad en pista por la mañana, en la que la bandera roja hizo acto de presencia sin lamentar mayores problemas. Valentino Rossi y su futuro compañero de equipo, Franco Morbidelli, se incorporaron unas horas más tarde que el resto, aunque también pusieron su granito de arena para que Yamaha fuera considerada como la favorita para obtener un gran resultado dentro de apenas mes y medio.

Pese a los elogios que envolvieron a las M1, sus pilotos trataron de escaparle a cualquier presión. Valentino se mostró particularmente contento con el circuito, aunque mostró su cautela ante el desafío que supone gestionar los desniveles de la montaña rusa portuguesa.

El de Tavullia también señaló que es «dulce» de manejar pero «aterrador» al mismo tiempo. Su compañero, Maverick Viñales, y la sensación actual del campeonato, Joan Mir, coincidieron al señalar que los «wheelies» pueden ser un problema en el último GP del año, aunque Maverick tampoco perdió la oportunidad de ensalzar la última curva.

La superbike de «Top Gun» sí fue equipada con un «transponder», pero su mejor tiempo de 1:43.699 durante sus 41 vueltas llevadas a cabo por la tarde quedó lejos de la referencia marcada por Aleix Espargaró. Pese a ello, batió por más de un segundo a los otros pilotos que también pudieron tomar sus marcas: Miguel Oliveira y Brad Binder, ambos ligeramente más rápidos que Lorenzo.

Peores sensaciones acumularon en el seno de Ducati, donde el feeling general de sus pilotos es que les tocará sufrir en el trazado portugués. Jack Miller, en todo caso, trató de mostrarse algo más optimista que el resto. Una actitud compartida con Oliveira, ya que el portugués arde en deseos por competir en casa y confía en poder ser rápido para brindar una gran actuación a sus compatriotas.

Más allá de las sensaciones particulares de cada piloto en relación a su maquinaria, el feeling general de la mayoría de los pilotos es que la pista es muy dura. Se trata de un trazado muy técnico y muchos protagonistas de la categoría reina coinciden al señalar que gestionar sus características con una moto de MotoGP va a ser una experiencia realmente compleja.

Por otro lado, la mayoría de pilotos también coincidió en destacar el positivo reasfaltado. Eso sí, mantienen sus reservas. Tienen claro que tiene grip, pero saben que ahora mismo es complicado calibrar cómo responderán las motos de MotoGP cuando llegue el GP portugués a finales de noviembre, donde la meteorología volverá a jugar un papel protagonista. En esta ocasión, los pilotos se encontraron con mucho calor a lo largo de la jornada, en la que reinó el sol de forma constante.

Respecto a los tiempos registrados entre Aleix y los probadores, tras la dupla de Aprilia fue 3º Michele Pirro con la Desmosedici GP, seguido por la RC213V de Stefan Bradl, mientras que Pedrosa completó el Top 5 con la RC16 por delante de la Suzuki de Sylvain Guintoli y la M1 de 2019 pilotada por Lorenzo.

La mayoría de ellos tendrán este jueves la oportunidad de seguir recopilando datos para sus fábricas en una segunda jornada en la que se incorporará Lorenzo Savadori (Aprilia) y en la que se ausentarán los pilotos oficiales en vistas a poner rumbo hacia Le Mans para el inminente GP de Francia.

    1er. Día Test MotoGP – Portimão    

Pos. Piloto Moto Tiempo Dif.
1 Aleix Espargaró Aprilia 1:40.170
2 Bradley Smith Aprilia 1:41.122 0.952
3 Michele Pirro Ducati 1:41.654 1.484
4 Stefan Bradl Honda 1:41.726 1.556
5 Dani Pedrosa KTM 1:42.289 2.119
6 Sylvain Guintoli Suzuki 1:42.336 2.166
7 Jorge Lorenzo Yamaha 1:44.910 4.740

 

S.B

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