La Scuderia Ferrari anunció cambios importantes para reforzar la estructura y que supondrán un alivio para Mattia Binotto, el principal señalado por el mal comienzo de temporada del equipo italiano. Para encontrar un inicio peor de campeonato, hay que remontarse a 2009 -el último año con el sistema de puntuación antiguo- con Kimi Räikkönen y Felipe Massa como pilotos, donde después de tres carreras, los de Maranello no habían sumado; mientras que ahora Charles Leclerc tiene 18 puntos y Sebastian Vettel, 9.

Pero el caso es que lo alarmante, más que el rendimiento de los pilotos, ha sido la falta de ritmo del SF1000, un auto que demostró menos prestaciones que su antecesor, y algo que ponía en el punto de mira al responsable final, que no es otro que Binotto.

Mientras en Italia muchos apostaban a que esto le costaría la cabeza al líder del proyecto deportivo y ya se hablaba del jefe de Ferrari GT, Antonello Coletta, para reemplazarlo, en Maranello decidieron hacer caso a los que criticaban de forma más constructiva, como su ex presidente Luca di Montezemolo, que abogaba por reestructurar y descargar de funciones al actual jefe de equipo, ya que entendía que había «un problema de organización» que iba a seguir perjudicando en años venideros.

En un comunicado, el equipo italiano indicó la nueva postura: «La Scuderia Ferrari reestructuró su departamento técnico para hacerlo más efectivo. Para ello se creó una cadena de mando que estará más centrada en su objetivo y fue simplificada, y proporciona a los jefes de cada departamento los poderes necesarios para alcanzar sus objetivos. Con este fin, también estableció un nuevo departamento de Desarrollo de Rendimiento, encabezado por Enrico Cardile», que es el jefe de aerodinámica y que contará con la ayuda de Rory Byrne y otro aerotécnico como David Sánchez.

La Scuderia, apelará una vez más a los consejos de Byrne, quien fue parte fundamental del diseño del Benetton y de las Ferrari que llevaron a Michael Schumacher a lo más alto. Enrico Gualtieri sigue a cargo del desarrollo del motor (Unidad de Potencia), con Simone Resta, que regresó a Ferrari el año pasado después de un breve período con Sauber/Alfa Romeo, como responsable de Chasis. En tanto, Laurent Mekies también sigue de Director Deportivo.

Por su parte, el máximo responsable del equipo, Mattia Binotto, confía ciegamente en su personal y en el proyecto que hoy pone en marcha la Scuderia. «Creemos que el personal de Ferrari es del más alto nivel y no tenemos nada que envidiar a nuestros principales competidores a este respecto, pero tuvimos que hacer un cambio decisivo, elevando la vara en términos de las responsabilidades de los jefes de departamento», indicó el nacido en Suiza, quien en 2019 reemplazó a Maurizio Arrivabene.

Binotto, que el año que viene contará con el español Carlos Sainz en lugar de Vettel, apunta a un ciclo glorioso, aunque pide paciencia. «Lo hemos dicho varias veces, pero vale la pena repetirlo: comenzamos a sentar las bases de un proceso que debería conducir a un ciclo ganador nuevo y duradero. Tomará algún tiempo y sufriremos contratiempos como el que estamos experimentando en este momento en términos de resultados y rendimiento. Sin embargo, debemos reaccionar a estas deficiencias con fuerza y determinación para volver a estar en la cima de este deporte lo antes posible», concluyó.

S.B

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