Mientras se aceleran los preparativos para el demorado inicio de la temporada 2020 con el Gran Premio de Austria el 5 de julio, Ferrari convocó a sus dos pilotos a una prueba en Mugello con el auto de 2018 -la SF71-H- el 23 de junio.

Si bien el plan original era llevar a cabo la prueba en Fiorano, el cambio a Mugello se produjo ante la posibilidad de que este circuito podría celebrar una segunda carrera de F1 en Italia a finales de este año. Cualquier kilometraje que Ferrari pueda realizar en la pista ahora sería un beneficio si de hecho la pista recibe la luz verde para una carrera.

Otro factor que se entiende que jugó un papel en la decisión de Ferrari de probar allí es que los cambios de elevación y las características del circuito son más similares al Red Bull Ring que al estrecho circuito de Fiorano. Esto será bueno no sólo para que los pilotos vuelvan a entrar en ritmo, sino también para ayudarlos a acostumbrarse mejor a las exigencias físicas de un F1 en una pista de alta velocidad.

El jueves, Ferrari realizó una demostración con su auto 2020 en Maranello, en un intento de chequear todo en el monoplaza después de que se quedara inactivo desde que el Gran Premio de Australia fuera cancelado en marzo pasado.

Hasta el momento, Racing Point fue el único equipo que probó de manera correcta un monoplaza de 2020 antes del GP de Austria a principios de esta semana en Silverstone. En tanto, Mercedes y Renault usaron sus autos de 2018 para sus pruebas.

S.B

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