Mientras que Mercedes y Ferrari completarán un test con el auto de hace dos años, Red Bull, McLaren y Renault no girarán antes de que empiece la temporada 2020 de Fórmula 1.

El Gran Premio de Austria, programado del 3 al 5 de julio en Spielberg, dará arranque a la temporada de F1. Mercedes y Ferrari girarán antes para que sus pilotos se reactiven después de varios meses sin subirse a un monoplaza y para que el personal se acostumbre a los nuevos protocolos sanitarios.

Mercedes, de hecho, estará este martes con Valtteri Bottas, y el miércoles con Lewis Hamilton, en Silverstone con el viejo W09. Posteriormente, Ferrari hará lo mismo con un SF71-H en Fiorano, antes de partir hacia Austria. La normativa de F1 prohíbe los test con los actuales monoplazas durante la temporada, pero no fija un límite de kilometraje si se hace con el auto de hace dos años y con neumáticos de exhibición.

Red Bull Racing y McLaren no tendrán esta oportunidad. El RB14 del equipo de Milton Keynes estaba equipado con la unidad de potencia Renault, con quienes rompieron en medio de varias acusaciones para irse con Honda.

Distinto es el caso de McLaren, que ya llevó el motor Renault en el MCL33. Sin embargo, la unidad de potencia tendría que ser enviada a Woking desde Viry Chatillon y el personal que viaje debería someterse a la cuarentena de 14 días que obliga el gobierno británico de Boris Johnson.

Aunque esa es la postura oficial, las verdaderas razones del equipo liderado por Andreas Seidl son otras. La estructura se encuentra en una grave crisis económica y laboral, y la prioridad en este momento no es organizar un test.

Por ello, no sorprende que Lando Norris aprovechase la buena relación con Carlin –equipo con el que fue campeón de Fórmula 3 en 2018 y con el que corrió en la Fórmula 2 en 2019– para volver a ponerse al volante de un F3 en Silverstone. Carlos Sainz también está buscando alguna alternativa y está en contacto con Trevor para girar antes de comenzar el campeonato.

Por su parte, Renault tiene su equipo dividido entre las sedes de Enstone y Viry Chatillon, por lo que las limitaciones relacionadas con la cuarentena obligaron a descartar cualquier prueba.

S.B

Compartir