Jorge Martín ya habría cerrado el acuerdo con Ducati que lo llevará a debutar en MotoGP la temporada que viene de la mano de Pramac. Tanto el español de 22 años y que en 2020 afronta su segundo certamen en Moto2 con KTM, como los responsables de la casa de Borgo Panigale, llevaban tiempo trabajando en un trato que, según informa Motorsport, ya está sellado.

Hace unos días, Francesco Guidotti, jefe del equipo Pramac, aseguraba en declaraciones a la página web oficial del campeonato que Martín era uno de los posibles recambios de Jack Miller, una vez se oficializó la promoción del australiano al taller oficial de las motos rojas con vistas a 2021.

«Hay varios jóvenes interesantes. En los últimos días me llamó mucha gente preguntándome por Jorge Martín. Pero es Ducati directamente quien está llevando el tema, y hasta donde yo sé, no hay nada hecho todavía”, comentaba entonces el ejecutivo, que calificaba de «milagro» el hecho de que el joven talento pudiera terminar en Pramac.

Ahora bien, menos de dos semanas después de aquella entrevista KTM ya sabe que a finales de este campeonato perderá a uno de sus principales valores de futuro, aunque todas las partes implicadas prefieran respetar los plazos legales antes de hacer ningún anuncio.

El hecho de que a estas alturas sólo se haya disputado un Gran Premio de Moto2 -en Qatar- como consecuencia de las restricciones derivadas de la propagación del coronavirus, impide a la marca austríaca ampararse en las cláusulas antifuga que figuran en el contrato que todavía vincula ambas partes.

Tras debutar en Moto3 en 2015 con Mahindra, el madrileño pasó a competir con una Honda en 2017 antes de proclamarse campeón de la categoría menor en 2018, con una Honda de la formación de Fausto Gresini.

El español de 22 años, que estos días estuvo entrenando en el circuito de Barcelona con una moto de calle, desembarcará en MotoGP en uno de los equipos satélites más potentes y con más apoyo de fábrica, aprovechando la vacante que dejará libre Miller.

Su compañero será Pecco Bagnaia, con quien seguramente se jugará la plaza en la escudería oficial en los próximos años. Ambos dispondrán de una Desmosedici GP21, tanto por la política instaurada en Ducati, como por la medida relativa a la congelación de los motores impuesta por reglamento como respuesta a la crisis provocada por el coronavirus.

S.B

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