Johann Zarco ultima su participación en las tres últimas pruebas del Mundial de MotoGP como sustituto de Takaaki Nakagami. El japonés del equipo LCR sufre en uno de sus hombros una dolencia similar a la que hizo que Marc Márquez fuera intervenido a principios de diciembre del año pasado.

El hecho de que la recuperación del español fuera más larga y delicada de lo inicialmente previsto provocó que Márquez llegara muy justo de forma a las primeras carreras de la temporada. Eso motivó que Nakagami haya optado por adelantar su intervención, que finalmente se llevará a cabo en Japón después de la próxima cita del calendario, el domingo de la semana que viene en Motegi.

Esta decisión obligó a Lucio Cechinello a tener que buscar un reemplazante que pueda subirse a la Honda de Taka en las tres últimas citas del calendario (Australia, Malasia y Valencia). A día de hoy, se puede dar por casi seguro que el elegido será Johann Zarco, alejado de los circuitos desde que KTM decidiera bajarlo de la moto hace unas semanas, previo al Gran Premio de Aragón.

Tanto LCR como Honda optaron por no hacer ningún tipo de declaración al ser preguntados por el asunto, aunque seguramente el acuerdo con el francés se oficializará en los próximos días. Zarco, que inicialmente se había vinculado a KTM hasta finales de 2020, solicitó poner fin al contrato una vez concluyera este campeonato, una decisión que el constructor austríaco aceptó.

De hecho, Pit Beirer, máximo responsable de la división de carreras del fabricante de Mattighofen, señaló hace unos días que no vetaría la posibilidad de que el de Cannes pudiera subirse a una moto de la competencia antes incluso de que terminara 2019. Si se confirma esta maniobra habrá que esperar a ver qué derivadas le siguen, sobre todo si tenemos en cuenta que algunas informaciones daban por hecho que Zarco ya había cerrado su contrato con Yamaha con vistas a 2020 en el papel de probador.

Se hace extraño pensar que Honda le pueda ofrecer al corredor galo una segunda oportunidad –ya quiso incorporarlo este 2019 pero él optó por KTM– sin reservarse la opción de quedárselo en 2020, siempre en función de cómo se maneje en tres Grandes Premios que serían como una especie de examen de nivel. Más aún si se tiene en cuenta el desastroso campeonato que está completando Jorge Lorenzo, absolutamente desconocido y sin perspectivas de darle la vuelta a la situación a corto plazo.

S.B