Kazuki Nakajima y Brendon Hartley le dieron la pole al Toyota #8 en Fuji, donde el otro auto del equipo japonés, donde maneja José María López, fue segundo.

Se sigue penalizando en cuanto a rendimiento a los Toyota, pero continúan amasando poles y victorias. Eso sí, al limitar un poco más las prestaciones al auto ganador de la anterior carrera, la poca lucha mano a mano desaparece.

Y eso es lo que le pasó al Toyota #7, que tenía menos prestaciones que su auto hermano. Nakajima le sacó ocho décimas a Pechito López. Luego, entre Hartley y Kamui Kobayashi fue una décima favorable al británico, lo que certificó la pole para el #8 incluso antes de que se le anulara el tiempo al japonés, lo que le obligó a dar otra vuelta presionado quedándose a seis décimas de su compañero y rival.

Mientras el Toyota que consiguió la pole no tenía problemas, en el #7 había cierta angustia. El Rebellion fue el mejor del resto entre los LMP1, quedándose a tres décimas del tiempo medio de Toyota #7 y con una buena ventaja sobre el Ginetta del LNT con Gregor Orudzhev y Ben Hanley, que completaron la segunda fila.

S.B