Johann Zarco no correrá en Aragón. Así lo decidió KTM, que lo bajó de su moto para dársela a Mika Kallio. Eso sí, el francés permanece con contrato con los austríacos hasta finales de 2019. Esto no quiere decir que el galo no se haya movido, lo lleva haciendo desde que consiguió que los centroeuropeos lo liberaran del contrato que tenía el año venidero.

El piloto de Cannes barajó distintas opciones y tuvo ofertas de equipos de Moto2, pero su principal meta era convertirse en probador en 2020 para estar listo para volver a ser piloto oficial en 2021. Aprilia lo tentó, pero fue Yamaha quien le habría ganado la partida. Zarco ya debutó con los japoneses y fue con la montura con la que más cómodo se sintió, ya que estuvo cerca de la victoria, como en Valencia 2017, cuando terminó segundo.

Ahora, el doble campeón de Moto2 retornaría a la casa de los diapasones con el desafío de ayudar en el desarrollo, reemplazando a Jonas Folger, que hizo este trabajo en los últimos meses. El alemán tiene una oferta de Kiefer para irse juntos a Superbike.

Zarco aspira a ganarse, con su trabajo, un puesto en Petronas en 2021, ya que sabe que en la escuadra oficial estará muy caro, dado que están pendientes de la decisión de Valentino Rossi -si él quiere seguirá- y de Fabio Quartararo, con Maverick Viñales, también en la terna de candidatos principales. Viendo las prestaciones del equipo malasio, considera que sería un destino muy apetecible para reflotar su carrera. Antes él mismo deberá construir esa moto que va al alza.

S.B