Jorge Lorenzo afronta esta semana un nuevo examen personal después de dejar atrás de manera paulatina las secuelas de su dura caída en Assen, que le impidieron volver a participar en una carrera hasta la última celebrada en Silverstone el 25 de agosto. En aquella ocasión, el tricampeón mundial de MotoGP fue 14º, logrando entrar en los puntos, una circunstancia que no se producía desde la cita de Mugello.

El accidente múltiple posterior en Cataluña y la lesión en Assen habían frenado su evolución con la RC213V hasta la fecha. Ahora todo cambió. Pese a que las molestias volvieron a reproducirse a las puertas del último test de Misano celebrado apenas cuatro días después, Lorenzo llega en mejor estado de forma que en su anterior toma de contacto en el GP británico, donde reconoció haber terminado «bastante mejor de lo esperado».

«Cada día me siento más fuerte y puedo entrenar más duro que el anterior; el tiempo entre carreras ayudó», aseguró el «99» en un comunicado emitido por su propio equipo. Un balance positivo que invita a pensar que en San Marino podrá ir por más de manera progresiva.

De hecho, el español intentará demostrar que su nivel de recuperación es cada vez mayor y que el tono físico comienza a acercarse al ideal. «Tengo ganas de volver a subirme a la moto y ver cómo me encuentro físicamente encima de la RC213V», explicó el mallorquín.

Consciente de no haber podido exprimirse al máximo en el test de Misano que se celebró en el Circuito Mundial Marco Simoncelli durante dos jornadas, Lorenzo supo sacar, al menos, la nota positiva a su experiencia más breve que la mayoría de los rivales. «Aunque no completé el test entero, pudimos obtener información valiosa para poder empezar bien el fin de semana», afirmó.

Pese a haber vivido una temporada complicada en líneas generales, el español mantiene intacta la confianza por reivindicarse con la RC213V y volver a acercarse a los pilotos más rápidos de la categoría. Un objetivo y una esperanza que se ven reforzadas por los precedentes de temporadas anteriores.

«En el pasado, el de Misano fue un buen circuito para mí, así que espero que estos días pueda continuar reduciendo la distancia», sentenció Lorenzo, ganador en Misano en cuatro ocasiones: una en 250cc (2007) y tres en MotoGP (2011, 2012 y 2013).

S.B