La prensa italiana aplaude la gran carrera del que ya consideran el rey, Charles Leclerc y Ferrari. Los principales rotativos italianos ven Monza como la consagración de la promesa monegasca y piden a la Scuderia que construya el equipo alrededor de él para hacerlo campeón desde 2020.

La prensa del país corona a Charles Leclerc y habla de «desastre» y «destrucción» para referirse a Sebastian Vettel. Los italianos aplauden la gran defensa del monegasco ante Lewis Hamilton y ven madera de campeón en su estrella del futuro, a la que ya ven brillar en el presente. A continuación, el crítico análisis de los diarios más importantes de esta nación:

Corriere della Sera: » Charles Leclerc, una obra maestra en la pista. Monza celebra a un campeón. La victoria del talento marca la crisis del campeón perdido. Dos de dos, Ferrari estaba esperando a Spa y Monza como las pistas de rescate en una temporada difícil, pero no esperaban ganar en ambas con el mismo piloto, Charles Leclerc. El piloto de 21 años cargó al equipo a sus hombros y venció dos veces al pentacampeón mundial Lewis Hamilton».

«Delirio rojo en Monza, Ferrari vuelve a ganar después de nueve años. La última vez fue Fernando Alonso el que ganó, un campeón. Ahora depende de Charles Leclerc convertirse en uno, pero después de hoy, no hay más dudas»

«La edición 2019 del GP de Monza consagra a un piloto con talento extraordinario y cualidades gigantescas y certifica el adelantamiento en el Mundial a Sebastian Vettel. Charles le destruye en el ámbito competitivo y en el psicológico».

«Senna estaría orgulloso de Leclerc. Cuando su dulce mirada y su delicado rostro están ocultos por el casco, se transforma y se convierte en un monstruo. Despiadado en el uso de las armas: fuerza, inteligencia y determinación».

«En la memorable fiesta, ofrecida por Charles Leclerc a sí mismo y a una loca marea roja de alegría, está el signo del gran campeón, egoísta hasta el punto de ser grosero con Vettel en clasificación. Seguro que cualquiera le perdona, incluido Binotto. Todos le consideran un fenómeno».

«Charles se hizo cargo de Ferrari en Monza y obtuvo el rango de capitán. Algún día se convertirá en campeón; ya va en camino y quizás no tenga que esperar mucho si Ferrari organiza mejor su próxima temporada».

«Leclerc cada vez es más dueño de la situación, del equipo, con astucia dominante. Se permitió no respetar los pactos en esos seis minutos finales de un sábado para el olvido en la Fórmula 1, cuando protegió su Pole Position sin ayudar a su compañero de equipo».

«Hasta ahora Seb era el capitán, ahora ya no. Cada vez está más nervioso. El alemán de Ferrari sufre la escalada al poder de su compañero más joven, un talento que está acelerando su carrera. Entendemos que Sebastian Vettel no está tranquilo, comete demasiados errores, incluso en Monza».

«Su cerebro se confunde en busca de un reinicio con el que golpea a Stroll y recibe un castigo merecido. Lo de Vettel fue un desastre, no es digno de alguien que ha ganado cuatro títulos mundiales y es un síntoma de un estado de ánimo para nada sereno».

«Su corazón y su cabeza tienen una enfermedad difícil de curar llamada Leclerc. Mattia Binotto, el médico jefe de Ferrari, es la persona adecuada para encontrar la terapia más efectiva, hay que ver si contempla la renovación de Vettel».

La Repubblica: «Delirio de Ferrari en Monza. Leclerc se vuelve loco. Ferrari vuelve a ganar en Monza nueve años después. Desastre de Vettel, que es sólo 13º. Charles Leclerc escucha el himno de Mameli que no escuchó a Alonso en 2010. Binotto, normalmente reservado, llora y graba vídeos con su móvil».

La Gazzetta dello Sport: «Charles Leclerc, el príncipe ganador. Leclerc vuela para conquistar Monza. Después de nueve años, delirio en Monza por la obra maestra de Charles, coronado en el templo. El principito ya se ha convertido en el rey triunfal en una fiesta ante 93.000 tifosi. Amargo sabor para Vettel, la única cara de Ferrari que no está contenta con Monza, acabó sin puntos por un error en Ascari».

Il Giornale: «Los hombres y mujeres de rojo sonríen gracias a un joven piloto que llevó a Maranello de nuevo al primer escalón nueve años después del último éxito, de Alonso».

«Una vez más, con sólo 21 años, Leclerc  demostro que tiene carácter de principio a fin con sólo dos pequeños errores: el primero en la vuelta 23, cuando le mostraron una bandera blanca y negra, una especie de tarjeta amarilla; el segundo, cuando se fue largo en la vuelta 35, pero logró mantener el puesto por delante de Hamilton».

«Este Gran Premio de Monza estuvo realmente emocionante y lleno de giros de principio a fin con Ferrari, que mostró signos alentadores de recuperación y Leclerc demostró que es un piloto de nivel absoluto».

«Malo, muy malo Sebastian Vettel, que al comienzo de la carrera, en la sexta vuelta, se fue fuera de pista y al regresar a la pista, se encontró a Stroll. Lástima, comprometió su carrera en la sexta vuelta con una maniobra arriesgada, tal vez porque estaba molesto por la clasificación de ayer, cuando no pudo completar, como otros pilotos, el último intento de mejorar su posición».

La Stampa: «Monza delirante para Ferrari. Asombroso Charles Leclerc. El Gran Premio de Italia es el signo de un joven desenfrenado. Predestinado ya es un adjetivo que se queda antiguo. El destino de Charles Leclerc es hoy. En dos domingos, Ferrari  salvo el año y ha encontrado un campeón».

«El sábado, Charles no  ayudo a su compañero de equipo, que ahora  perdio su serenidad: 13ª posición tras un trompo, un accidente con Stroll y una sanción que le quita tres puntos de la superlicencia, otros tres y tendrá que perderse un Gran Premio».

«Binotto ve la luz al final del túnel del que el equipo luchaba por salir. Quedan siete carreras y habrá piezas nuevas a partir de Singapur. Pero, sobre todo, hay confirmación de que tienen el futuro de la Fórmula 1 al volante».

«El plan es ampliar el contrato de Charles, que expira en 2022 y reconstruir Ferrari a su alrededor para convertirlo en un equipo de ensueño que recuerda a la era de Schumacher».
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