Luego de haber sostenido un funcionamiento lógico durante el fin de semana y encarar la final con chances de avanzar para pelear por la zona puntuable, Lucas Barbalarga vio frustrado los planes trazados de antemano luego de haber sufrido un golpe apenas iniciada la competencia, el cual no sólo lo dejaría al margen de la competencia sino también con daños apreciables sobre su Renault Clio, dejando postergado para el receso entre fecha y fecha distintos trabajos de reparación a llevar adelante.

De la mano de Gustavo Taranta, los retoques van teniendo lugar sobre el auto, cumpliendo con ellos agregado a un repaso completo en el chasis, siempre tratando de sostener las virtudes que se vienen apreciando y tratando de dejar atrás el complicado desenlace de San Nicolás. De manera simultánea, el propio piloto de Saladillo se encuentra reforzando el aspecto presupuestario rumbo a una segunda mitad de temporada en la cual espera plasmar toda la experiencia adquirida en este inicio de año e inicio de etapa dentro de la Clase 3 del Turismo Pista.

«El auto se rompió mucho por un golpe que no había necesidad de provocar. Se está reparando todo de la mano del equipo y se realiza un repaso completo del resto de elementos tratando de aprovechar el amplio receso entre fecha y fecha, que viene bien y se aprovecha para trabajar con algo más de tranquilidad. Esperemos tener una segunda mitad de temporada logrando que aparezcan los resultados que se apreciaron de manera parcial en estas primeras fechas», contó Barbalarga.

S.B

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