Aleix Espargaró pasó con éxito el chequeo médico previo al Gran Premio de Holanda de MotoGP. El mayor de los Espargaró fue embestido por Bradley Smith en el circuito de Barcelona el 16 de junio y, como consecuencia del aparatoso accidente, el español sufrió dos microfracturas (en la tibia y en el fémur) en la pierna izquierda.

Una vez que supo el alcance de la lesión, Aleix se puso manos a la obra, junto a su preparador físico Noel Ruiz, para llegar a tiempo a la cita en Assen. El piloto catalán trabajó con intensidad en la rehabilitación de la zona afectada e incluso salió a entrenarse en bicicleta.

Al final se cumplió su deseo de estar listo para correr en uno de los circuitos que más le gustan del calendario de MotoGP. Habrá que ver cómo Aleix es capaz de sobrellevar el hecho de no estar al cien por cien físicamente, por lo que este viernes tendrá la oportunidad de probarse sobre la Aprilia en los entrenamientos libres.

S.B

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