Desde hace varias temporadas, Álex Márquez desea subir a MotoGP. Pero siempre siguió la frase que Marc proclama para su hermano y para el resto: «Se lo tiene que merecer». La temporada pasada ya hubo varias opciones, pero no se concretaron, en parte porque el de Cervera desea dar el salto cuando esté luchando de verdad por la corona de Moto2 -no se puede asegurar ascender con el título, ya que los contratos se firman pronto.

De cara a 2020, la intención es más firme dado que el catalán sí se ve más capacitado para esta misión, como refrenda su victoria en Le Mans y el hecho de estar a 14 puntos del líder. El problema es que casi toda la grilla de la categoría reina está blindada. Sólo habría un hueco entre las motos oficiales en Ducati con Petrucci, pero Danilo tiene cerca su renovación.

Por eso, el campeón de Moto3 de 2014 tiene asumido que el paso sería a una escuadra satélite. En eso se está moviendo su representante, Emilio Alzamora. De lo que habrá abierto, lo más atractivo es el Ducati Pramac, aunque tampoco será sencillo, ya que Pecco Bagnaia goza de un año más de contrato, y Jack Miller lleva un tercero y dos cuartos. «Sí, es verdad que estamos hablando con Pramac Ducati, es un equipo amigo y la relación es muy buena», admitía Alzamora en Sky. No son los únicos que han preguntado por el leridano, pero aún no hay conversaciones firmes. De hecho, de acuerdo con Marca ya se sentaron con él en 2018, como con Avintia o Yamaha Petronas.

Por cierto, en Italia algunos apuntan a que una posible llegada de Álex sería bien vista en Borgo Panigale para, después, intentar el asalto a Marc, dado que el campeón de 125cc en 1999 es agente de ambos. Son dos temas que no tienen nada que ver, el heptacampeón está muy a gusto en Honda. Claro que es el primero en desear la llegada de su hermano a MotoGP. «Se lo está mereciendo», dice. Pero no descartan nada, seguir en Moto2 también es factible a la vista del reducido mercado.

S.B