Ferrari lleva «algunas novedades» al GP de Azerbaiyán, lo que marca el primer desarrollo de su auto de 2019 en su intento por acortar la brecha con Mercedes. El equipo italiano consiguió un par de terceros puestos como mejor resultado en las tres primeras carreras de la temporada debido a una combinación de problemas de puesta a punto, poca fiabilidad y errores.

En comparación, Mercedes logró tres 1-2 y ya estableció una ventaja de 57 puntos en el campeonato de constructores. La filosofía aerodinámica de Ferrari fue cuestionada después de su pobre comienzo de temporada y también se notó la ausencia de mejoras externas, en comparación con los pequeños cambios de Mercedes.

Sin embargo, el director del equipo, Mattia Binotto, aseguró que Ferrari está «trayendo algunas actualizaciones a Bakú, como el primer paso en el desarrollo de la SF90». «Después de tres carreras que definitivamente no salieron como queríamos, este Gran Premio es otro momento importante para nosotros», confirmó en el comunicado previo de Ferrari para la cuarta fecha de la temporada.

«Nos preparamos muy bien, analizando todos los datos que adquirimos hasta ahora, buscando áreas en las que podamos mejorar y trabajando en la adaptación de la puesta a punto del auto y la gestión del motor a las características de la pista», agregó Binotto.

Por su parte, Sebastian Vettel admitió en la carrera de Shanghai que el equipo de Maranello se enfrentaba a un período clave en cuanto al camino de desarrollo a mediano plazo. No obstante, las mejoras que Ferrari tiene en Bakú serán el resultado de un trabajo que comenzó antes de quedar por detrás de Mercedes en la batalla por el campeonato.

El campeón del mundo de Mercedes en 2016, Nico Rosberg, afirmó tras el Gran Premio de China que Ferrari había colocado su monoplaza de 2019 en «el lugar equivocado». El alemán citó la filosofía de menor resistencia al avance del equipo que le dio una ventaja de velocidad en línea recta, pero que le costó demasiado rendimiento en las curvas.

Ese podría ser un factor clave en Bakú, que tiene rectas largas en el primer y último sector de la vuelta, pero curvas cerradas en el segundo parcial. «Un gran reto en Bakú es encontrar el nivel adecuado de alerón para conseguir un buen agarre en las curvas lentas, pero también para ser lo suficientemente rápido en las rectas, donde pasamos mucho tiempo con el acelerador a fondo. No es un compromiso fácil», reconoció Vettel.

S.B