La época sudamericana del Dakar toca a su fin, ya que el mítico rally pone rumbo a Arabia Saudita para iniciar su tercera era, después de la africana original de 1979 a 2008 y la de Sudamérica de 2009 a 2019.

Amaury Sport Organisation confirmó este lunes su cambio de planes en un comunicado en el que se destacó «la oportunidad de encontrarse cara a cara con las gigantescas y extensiones vírgenes que constituirán un entorno único para poner a prueba la voluntad de los pilotos, sus habilidades de pilotaje y sus dotes para la navegación».

«Es un verdadero placer tener que crear un recorrido en una geografía tan monumental y propicia para las rutas más atrevidas. Hay una gran variedad para elegir. El deporte, la navegación, superarse a uno mismo, obviamente se magnificarán en estos territorios hechos para los raids», aseguró David Castera, director del Dakar desde el pasado marzo.

«Desde mis primeros recuerdos y mis primeras experiencias en el Dakar, siempre he considerado que este rally lleva consigo el concepto de descubrimiento, el viaje a lo desconocido. Al ir a Arabia Saudita, es este aspecto lo que me fascina. Estoy seguro de que la misma sensación animará a todos los pilotos y copilotos. Y como director del evento, es un gran desafío afrontar esta página en blanco, con infinitas posibilidades», agregó Castera.

El acuerdo económico aporta una estabilidad más que necesaria para ASO, después los problemas que tuvieron en 2018 para sacar adelante un recorrido para la 41ª edición con la negativa de última hora de Chile y Bolivia.

Existen algunas dudas al respecto de cómo gestionará el país saudí la llegada de cientos de extranjeros –ya que comenzaron a emitir visados turísticos a finales de 2018–, así como decenas de mujeres competidoras, miembros de equipos, personal de la organización y periodistas.

El príncipe Khalid Bin Sultan Abdullah Al Faisal, presidente de la Federación de Motor de Arabia Saudí, añadió: «Siempre quise participar en el Dakar. Como no tuve la oportunidad de cumplir con esta ambición, ahora estoy involucrado en la realización de un sueño aún mayor: tener el Dakar en Oriente Miedo por primera vez. La visión y el apoyo de su alteza el príncipe Muhammad Bin Salman y la confianza del presidente de la Autoridad General de Deportes, Abdul Aziz Bin Al Turki Al Faisal, fueron las claves que nos permitieron obtener los derechos para organizar un evento de tal magnitud. Prometemos nuevos desafíos a los competidores dibujando escenarios en el majestuoso y misterioso desierto de Rub al-Kahli. La diversidad de terreno y el entorno natural del país, llevará a los competidores a vivir una experiencia única».

Arabia Saudita cuenta con 2,1 millones de kilómetros cuadrados de extensión y más de 32 millones de habitantes. El desierto de Arabia tiene una extensión de 2,3 millones de km2 y en el país se encuentra su porción más inhóspita, el desierto de Rub al-Khali, que el sur de su territorio comparte con Emiratos Árabes, Yemen y Omán. Arabia Saudí también cuenta con una cadena montañosa al oeste, las montañas de Asir, y las temperaturas oscilan durante el mes de enero entre los 30 grados y los 2 grados bajo cero.

ASO desvelará más detalles de esta nueva época el próximo 25 de abril en Al Qiqqiya, cerca de la capital saudí, Riad.

S.B