Diez años después, el Dakar deja atrás una etapa dorada en Sudamérica, los desiertos de Chile, Perú y Argentina, la fugacidad de Paraguay, las lluvias y el barro de Bolivia y el sueño de Etienne Lavigne de un raid panamericano que uniese el Atlántico con el Pacífico. Como todo, el idilio del rally con el sur de América tenía que llegar a su fin. El destino: Oriente Medio.

Amaury Sport Organisation iniciará una nueva época para uno de sus buques insignia en Arabia Saudita desde enero de 2020, según pudo saber Motorsport. La empresa organizadora del rally más duro del mundo dio un cambio de rumbo después de que el Dakar llegase a Sudamérica en 2009 (Argentina-Chile-Argentina) tras el adiós a África en 2008 por las amenazas terroristas. La organización no quiso hacer comentarios al respecto, pero se espera un anuncio en las próximas semanas.

En los últimos meses, al parecer, se mantuvo abierta la opción de seguir un año más en Sudamérica, al mismo tiempo que se exploraba la opción de Sudáfrica y Arabia Saudita. Como ya confirmó Lavigne a Motorsport, ASO se vio obligada a abrir el abanico de posibilidades tras los problemas del último año.

«La verdad es que tenemos la presión de poder proponer un proyecto 2020 o más allá lo antes posible, en tres, cuatro meses. Si no sabemos recuperar una voluntad, tenemos que cambiar de rumbo, porque no podemos permitirnos cada año una situación como la de estos meses. Cuando tomas una dirección, si en un momento no te permite hacer las cosas bien, tienes que cambiar de rumbo», comentó el francés el pasado enero, antes de que David Castera tomase el relevo al frente de la dirección del Dakar.

El rally arrancará en Riad en enero de 2020, tras haber firmado un contrato de cinco años, lo que aporta una estabilidad más que necesaria para ASO, después los problemas que tuvieron en 2018 para sacar adelante un recorrido para la 41ª edición con la negativa de última hora de Chile y Bolivia.

Nasser Al Attiyah, ganador del Dakar 2019 con Toyota junto a su copiloto Matthieu Baumel, comentó en una entrevista con Motorsport su parecer sobre el cambio de continente: «Estamos muy contentos de tener al Dakar en nuestra región. Al menos, en 30 minutos estaré en Arabia Saudita. Amamos Sudamérica, a la gente de allí, los países increíbles que tienen, pero tenemos que respetar las decisiones de los organizadores. Como cuando cambiamos de África a Sudamérica, no estábamos contentos, queríamos seguir allí, pero rápidamente nos adaptamos a Sudamérica. Exactamente lo mismo que pasará con Oriente Medio, porque además es un gran mercado».

Existen algunas dudas al respecto de cómo gestionará el país saudí la llegada de cientos de extranjeros –ya que comenzaron a emitir visados turísticos a finales de 2018–, así como decenas de mujeres competidoras, miembros de equipos, personal de la organización y periodistas. Pero Al Attiyah asegura que «el deporte está por encima de la política» y que se harán «excepciones» para adecuar la presencia del Dakar a ciertos estándares occidentales.

«Hice dos veces el Hail Rally de Cross-Country en Arabia Saudita, es un lugar increíble y la gente amable. Estoy seguro de que el Dakar será genial en nuestra región», añade el qatarí. «El plan parece ser un año 100% en Arabia Saudita y después intentar ir a otros países como Omán, Jordania o Egipto».

Arabia Saudita cuenta con 2,1 millones de km2 de extensión y más de 32 millones de habitantes. El desierto de Arabia tiene una extensión de 2,3 millones de km2 y en el país se encuentra su porción más inhóspita, el desierto de Rub al-Jal, que comparte el sur de su territorio con Emiratos Árabes, Yemen y Omán. Arabia Saudita también cuenta con una cadena montañosa al oeste, las montañas de Asir, y las temperaturas oscilan durante el mes de enero entre los 30ºC y los -2ºC.

S.B