Mucho se habla del momento que está atravesando la Asociación Corredores Turismo Carretera, y el automovilismo argentino en general. La economía, la falta de espectáculo en las carreras e internas dentro del ambiente hacen que pueda haber cambios en un futuro.

Pero hay un nombre que pisa con fuerza y suena como denominador común: Oscar Aventín. El histórico dirigente de la ACTC se alejó del mundo del TC hace varios años (dejó la presidencia a finales de 2013) pero actualmente no puede ocultar sus intenciones, y su hijo Diego se encargó de aclararlas en la visita que realizó a los estudios de Pole Position, en AM 770 Cooperativa.

“Irme fue una decisión masticada junto con mi padre, algunas cosas o algunos caminos que se tomaron no se sabía cómo se iban a dar y decidí renunciar para dedicarme a mis negocios personales”. Y añadió: “no es que me cansé de ser vicepresidente, no era mi estilo, no era mi forma, no era donde aspiraba llegar, fue personal estar ahí y también mi decisión de retirarme”.

En referencia a las críticas que recibió Oscar de acuerdo a sus gestiones, su hijo lo defendió: “un día me acuerdo que estábamos sentados en la sede de Bogotá y mi viejo me preguntó si la obra que se estaba haciendo me gustaba, le dije que sí y me dice ´bueno, tuvimos que hipotecar la casa´. Son cosas que hacen los visionarios nada más”. Y retrucó: “hay cosas que la gente no sabe o desconoce y son cosas que pasaron, tan mal las cosas no se han hecho porque si después de una nota en un portal, todos te llaman y te pregunta por un posible retorno, es por algo”.

Para el oriundo de Morón “la transformación de la categoría también fue parte de los pilotos y la gente de los clubes. Muchos no se acuerdan de lo que era el TC y lo que es ahora, como estaba en el 2001 y cómo se dejó en el 2013”.

Una de las acusaciones más repetidas hacia Aventin padre es sobre el manejo del dinero y el balance económico durante su mandato: “no fue una deuda, la plata supuestamente se la llevó mi viejo o me la llevé yo, pero ahora hablan de siete millones de dólares, parece que se dolarizó. Si vos entrás a tu casa y encontrás que te revolvieron todo… ¿qué vas a hacer? Mirar las cámaras, hacer un recuento, hacer la denuncia… ¿y qué pasó? Fueron todos trascendidos, porque no hicieron una denuncia para decir que fue así”. Y agregó: “no hay auditorías que prueben esos dichos, doy la cara porque no tengo ningún problema y la comisión directiva de ese momento es la misma que está hoy”.

“Hoy ver cómo está la ACTC me da lástima. Me pregunto por qué los pilotos o los clubes no se quieren juntar para hablar. Entiendo que es porque cada piloto es una empresa y cuida lo suyo”, reconoció el campeón del torneo de 2013. “¿Por qué el piloto dice lo que dice y lo suspenden? Matías Rossi tenía que haber sido campeón, hubo un montón de autos que entraron a boxes marcha atrás en el final de la última carrera del año. Y ojo, Agustín Canapino es un gran piloto, y no se le quita mérito a todo lo que hizo”, afirmó.

Al ser consultado sobre un posible regreso de su padre, quien estuvo once años al frente de la Asociación, respondió: “mi padre se entristece por ver dónde estaba y dónde está la categoría hoy, es como cuando crias un hijo, lo dejás ir y ves que pasa hambre o no le va bien. Mi papá fue un hombre que vivió para la categoría, hizo lo que pudo, lo que logró y lo que todos ven”. Además, sumó datos de cómo está actualmente: “lo veo re contra entero, en un gran estado físico, pero hoy lo pondría más para mediar y buscar una solución que para ser presidente porque eso es algo que lo desgasta y mucho”.

En la actualidad, el «pumita» se encuentra alejado de las pistas y no esconde su realidad: “sigo hablando con muchos pilotos, proveedores, gente que trabaja dentro de la ACTC y clubes organizadores, te llaman para contarte sus inquietudes pero más que darle un oído no puedo hacer”. Pero confesó que no se puede despegar totalmente de las competencias: “miro alguna que otra carrera, me gusta mucho el Nascar, miro algunas del TN y también de TC pero al no estar metido en esto no puedo ver tanto”.

A sus casi 40 años, el Pumita enumeró sus ideas: “en principio cambiaría la mirada de la tele, escuchar a los pilotos, juntar más categorías para ahorrar gastos, logística, generar espectáculo para la gente, por ejemplo las Pick Up son una idea muy buena, quizás están a destiempo por la situación económica, pero es muy potable. Buscaría una alianza estratégica con Carburando, si o si me iría a esa televisación. Me gustaría poder trabajar y aportar pero hoy no me veo dentro de ésta estructura como vicepresidente”.

“Creo que la palabra enemigo es muy grande y la vida es corta para tener enemigos, sí tengo diferencias con varios pero lo que siento hoy es lástima porque sé qué hay gente que está dentro de la categoría que no debería estar y me llama la atención”, cerró el piloto de Ford.

I.M.