Dani Pedrosa se verá obligado a iniciar 2019 con unos planes muy distintos a los que había previsto. El piloto español afrontará en los próximos meses un amplio y exigente proceso de recuperación derivado de la compleja doble fractura por estrés de la clavícula derecha que recientemente le fue diagnosticada.

El piloto de pruebas de KTM seguirá una meticulosa planificación médica que incluye intervención quirúrgica reparadora con aporte de injerto constituido por sus propias células madre de médula ósea autóloga, con lo que se persigue la mejor y más efectiva consolidación de la extremidad lesionada. «De forma inesperada tuve una doble fractura por estrés en la clavícula derecha, simplemente en un gesto de fuerza», contó el español.

«A lo largo de los años tuve varias fracturas en esa zona y la última vez fue en tres partes, dejándola esclerosada. La parte media no tiene suficiente flujo de sangre, creando osteoporosis, por lo que requiere una solución efectiva para regenerar el hueso y lograr la recuperación adecuada. Tras someterme a diversas pruebas y consultas médicas, la recomendación clara es la recuperación total y la salud del hueso», agregó el piloto de 33 años.

Este proceso clínico impedirá que Pedrosa continúe con el programa de test previstos inicialmente para el comienzo de año como probador de KTM. «Agradezco a KTM la confianza que depositaron en mí y su apoyo para mi plena recuperación. Tenemos mucha ilusión en el trabajo que estamos realizando y es por eso que quiero estar físicamente en las mejores condiciones para la emocionante tarea que hemos emprendido. Para mí, los retos no se detienen», aseguró el piloto de Castellar del Vallés.

S.B