Sergey Sirotkin se despidió de la Fórmula 1 al terminar la temporada, después de un año en el equipo Williams. Su asiento en 2019 será para Robert Kubica, que regresará a la competición después de ocho años de ausencia.

De esta manera, el piloto ruso dejará atrás su auto de F1 y debutará la próxima temporada en la principal categoría del WEC, la LMP1. «El WEC ni siquiera es una opción, es casi una obligación. Casi puedo garantizar que me verán corriendo en el WEC el próximo año», le contó al portal Motorsport.

«Creo que está claro para qué equipo y en qué coche. Tal vez incluso desde Sebring en adelante, y Le Mans con seguridad», agregó el ex piloto de Williams, que correrá dentro del Mundial de Resistencia con el auto #11 BR Engineering BR1 del equipo ruso desde el mes de marzo en las 1000 Millas de Sebring.

Sirotkin ya corrió en Le Mans la temporada pasada con un Dallara LMP2 de SMP Racing, con el que terminó 16º en su categoría. Pero el piloto de 23 años cree que eso no le dará ventaja para la máxima del WEC. «Es una historia completamente diferente en comparación con la F1, así que no creo que me ayude mucho», reconoció.

«Es por eso que creo que antes de Le Mans haré algunas carreras para conocer mejor el coche, entenderlo, saber a qué prestar atención y demás», concluyó el piloto ruso.

S.B