Jorge Lorenzo se subirá este martes por primera vez a la que será su moto en las dos próximas temporadas, la Honda RC213V que en esta temporada ganó la triple corona con el título de pilotos, fabricantes y equipos. Cuando pasaban diez minutos de las 11 de este lunes, en el circuito de Cheste, el español se presentó en la puerta del box de Honda, donde lo esperaba el responsable de comunicación del equipo, Héctor Martín, para darle la bienvenida.

Alberto Puig, el director de HRC, llegó un minuto más tarde para mostrarle a Lorenzo sus nuevas posesiones en el taller del equipo japonés, la escudería que sorprendió a todo el mundo el pasado verano anunciando la contratación del tricampeón del mundo de MotoGP. El domingo por la tarde ya hubo una primera reunión con la cúpula de Honda, un encuentro de trabajo en el que no estuvo el mallorquín, pero sí Juan Llansá, el único miembro que el piloto se trae desde Ducati, y que anteriormente estuvo con él también en Yamaha, y en su época de 125 y 250cc.

El equipo del #99 en Honda lo dirigirá Ramón Aurín, ex ingeniero de pista de Dani Pedrosa, y que en 2018 acompañó a Takaaki Nakagami en la escudería de Lucio Cecchinello. De allí pasarán al del Repsol Honda otros dos técnicos, aunque en este caso del lado de Cal Crutchlow. Se trata del holandés Arlan Holterman y el italiano Marco Barbiani, ambos especialistas en electrónica.

Junto a ellos también estará el japonés Masashi Ogo, actual jefe de mecánicos de Pedrosa, y el alemán Emanuel Buchner (mecánico), que también forma parte del box del catalán. A Buchner lo acompañarán otros dos mecánicos que promocionarán de Moto2. Uno de ellos será el alemán Felix Kertzscher, que actualmente trabaja en el Dynavolt, y el otro Carles Lurbe, del Idemitsu Honda Team Asia.

Además de Lorenzo, esta mañana también tomaron posesión de sus nuevos talleres, Johann Zarco, que correrá con el equipo oficial KTM; así como Joan Mir, que al mediodía lo esperaban en el garaje de Suzuki, donde competirá las dos próximas temporadas.

S.B