Marcus Ericsson no tendrá asiento la próxima temporada en la Fórmula 1, aunque seguirá siendo piloto de Sauber, pero esta vez de pruebas. Algo que se queda corto para el piloto sueco y por lo que decidió competir el año que viene en la IndyCar, después de que Antonio Giovinazzi ocupará su plaza tras su período como reserva de la escudería suiza.

Ericsson firmó con el equipo SMP (Schmidt Peterson Motorsports) en el que compartirá garaje con James Hinchcliffe y si todo avanza bien con Robert Wickens, ya que el canadiense sigue recuperándose del grave accidente que sufrió en Pocono, pero no descarta volver a la competición. “Es un gran honor que me hayan seleccionado como uno de los pilotos de Schmidt Peterson Motorsports para la temporada 2019 de la IndyCar. Es el paso perfecto para mí y para mi carrera tras cinco años en F1”, comentó el sueco.

“Tengo ganas de empezar a trabajar con SMP y con toda la gente del equipo, de los que escuché muchas cosas buenas. Tuvieron bastante éxito estos años y tengo ganas de trabajar para contribuir. La competición en IndyCar parece genial y estoy emocionado por participar en el futuro. Tendré que aprender mucho, incluidos circuitos nuevos, óvalos. Sé que no será fácil, pero tengo ganas de este reto”, concluyó Ericsson.

S.B

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