Citroën confirmó que Sébastien Ogier volverá al equipo francés para la temporada 2019 del Mundial de Rally. De esta manera, el galo dejará M-Sport Ford tras el Rally de Australia de noviembre, última cita del año, y comenzará a probar el C3 WRC inmediatamente después. «Estoy realmente entusiasmado sobre la idea de aceptar este nuevo reto con Citroën. De hecho, no puedo esperar a ello, sobre todo porque no olvidé que este es el equipo que me dio la primera oportunidad de competir en el Mundial», comentó el pentacampeón.

El desafío de ser el segundo piloto –tras Juha Kankkunen– en la historia de la categoría en ganar dos mundiales de pilotos con tres fabricantes diferentes estuvo entre las prioridades de Ogier para decidir su futuro, ya que logró cuatro títulos con Volkswagen y uno con Ford. «Hubo varios factores que condicionaron mi decisión. Me gusta mucho la idea de trabajar de nuevo con gente con la que las cosas fueron genial hace unos años, y también estoy emocionado por la oportunidad de lidiar con el reto de ser campeón del mundo con un tercer fabricante», agregó el francés.

No hubo ninguna mención a la duración del contrato, pero algunas fuentes indicaron que sería de una sola temporada con opción a dos o, potencialmente, tres. De cualquier modo, Ogier dejó en claro que este será su último contrato en el WRC, implicando que terminará su carrera en los rallies en el mismo lugar en el que la comenzó.

El jefe de equipo de Citroen, Pierre Budar, señaló que el regreso de Ogier después de siete años de ausencia será una inyección para un equipo que no gana una competencia del WRC desde la de España 2017 con Kris Meeke. «El hecho de que vuelvan con nosotros es una increíble inyección para el equipo. Todo el mundo va a estar aún más motivado que antes. Ya estamos haciendo todo lo posible para asegurarnos de que nuestra segunda etapa juntos sume a nuestra gran historia en el deporte y realce la marca Citroën», comentó Budar.

El regreso de Ogier a Citroën era esperado, ya que quedaba cada vez más claro que el nivel de apoyo financiero y técnico de Ford en M-Sport no era suficiente para mantenerlo en un Fiesta WRC una tercera temporada.

S.B