A la espera de la confirmación de Franco Morbidelli y Fabio Quartararo como pilotos de Yamaha Petronas, Karel Abraham es el principal candidato para quedarse con la segunda Ducati de Avintia.

Después de que Yamaha anunciara la renovación de Maverick Viñales antes incluso de que los primeros ensayos del año en Malasia, las distintas piezas que conformarán la grilla del año que viene fueron encajando más rápido que nunca. Históricamente, los contratos futuros se comenzaban a cerrar en Brno, escenario del próximo Gran Premio, y después del corto receso de esta temporada por el verano europeo.

No obstante, esta vez todo estará prácticamente cerrado cuando la caravana del Mundial desembarque en la República Checa dentro de tres semanas. Justo cuando el calendario llega a su ecuador, sólo queda un prototipo de la grilla de MotoGP sin dueño con vistas al próximo campeonato, por más que todavía queden anuncios por concretarse.

Se trata de la Ducati del equipo Avintia, que manejará el piloto que acompañará a Tito Rabat en la estructura de Raúl Romero. Actualmente, esa Desmosedici la conduce Xavier Simeon, que en su día firmó un contrato de un año prolongable a otro aunque siempre en función de unos resultados que hasta el momento no alcanzó, ya que el belga es el último en la tabla, sin un solo punto en su casillero.

La grilla del próximo año perderá dos unidades y pasará de las 24 actuales a 22. A día de hoy sólo falta la confirmación de Morbidelli y Quartararo como los integrantes de la formación Yamaha satélite gestionada por el circuito de Sepang y con el apoyo de Petronas, y de esa segunda Ducati de Avintia, un asiento al que optan un grupo muy numeroso de pretendientes.

Quien tiene más números de hacerse con esa última moto es Abraham, que ya sabe que no tiene hueco en el Ángel Nieto, cuyas plazas fueron absorbidas por el Yamaha Petronas. Más aún después de que Marc Márquez, hermano de Álex, haya convencido al pequeño de los pilotos de Cervera de que la mejor opción para él es permanecer en Moto2, al menos hasta 2020.

«Álex tiene 22 años. No porque uno haya subido con 20 años, 21 o 22, significa que hay que subir a esa edad. Las etapas hay que quemarlas. La carrera de un piloto es corta, y por eso hay que alargarla tanto como se pueda. No es lo mismo presentarte un domingo con opciones de ganar, que de hacer un top 10. Y puedes encontrarte con 27 años y no tener sitio, ¿entonces qué?», indicó el #93.

Así las cosas, las opciones más lógicas parecen reducirse a Abraham y Álvaro Bautista, aunque en este sentido el piloto checo tiene más números por los apoyos económicos con los que cuenta. «Me gustaría tener una moto de 2018. Si tuviera una de hace dos, me temo que sería el único en el paddock. Eso no sería bueno para la puesta a punto, el desarrollo ni nada. No estoy seguro de cuál será la estrategia de Ducati. Quiero quedarme aquí, pero no estoy seguro si vale la pena en una moto con dos años. El año pasado fue genial, me divertí mucho, este año todos estamos un poco enfadados, luchando y las cosas no vienen», explicó Abraham a Motorsport el pasado fin de semana.

S.B