Daniel Ricciardo se convirtió este viernes en el primer sancionado de la temporada de Fórmula 1 tras no respetar el límite de velocidad bajo la bandera roja de mitad de la sesión de libres 2, en Melbourne. Los comisarios lo llamaron a declarar tras el final de los segundos entrenamientos y decidieron imponerle tres puestos de sanción en la grilla del domingo y dos puntos en su carnet.

El de Red Bull quebrantó el artículo 31.6 del reglamento deportivo de la FIA, por el que se debe respetar el tiempo mínimo que la ECU estándar establece bajo bandera roja en todos los monoplazas que están en pista. Tras analizar la telemetría, el video y escuchar a Ricciardo, los comisarios establecieron que «Ricciardo no giró por encima del tiempo mínimo establecido por la ECU de la FIA en el penúltimo y en el último minisector».

«Además, Ricciardo redujo como máximo a 175 km/h respecto a su mejor tiempo en la curva 12, y fue consistente y significativamente más lento en las tres últimas curvas. Sin embargo, admitió el error al leer su cuadro de mandos y estuvo ligeramente por debajo del tiempo requerido», se lee en el comunicado emitido en la tarde australiana.

De hecho, el artículo 31.6 fue añadido este año al reglamento para «asegurar que los pilotos reducen la velocidad de manera suficiente durante periodos de bandera roja», justifican los comisarios. «Quebrantar esta normativa es algo extremadamente serio. Sin embargo, en este caso, el piloto redujo significativamente, por lo que no creó peligro, y procedió con el debido cuidado», subrayan los jueces sobre su decisión de imponer una sanción que podría haber sido mucho peor para el de Red Bull.

S.B