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Jack Miller reaparecerá este fin de semana en Australia tras perderse la última prueba del Mundial de MotoGP, en Japón, por culpa de una fractura en la pierna derecha. El australiano, a quien su equipo, el Marc VDS, reemplazó en Motegi por Hiroshi Aoyama –terminó último, a 48 segundos del ganador–, volverá a subirse a su Honda en Phillip Island el próximo viernes, exactamente tres semanas después de haberse fracturado la cabeza de la tibia de la pierna derecha mientras practicaba trial en Andorra, donde vive.

Miller, que sufrió el percance entrenándose junto con Maverick Viñales, Alex Rins y Favio Quartararo, fue operado al día siguiente en la Clínica Dexeus, en Barcelona, donde los doctores le colocaron una placa y ocho tornillos para estabilizar la rotura. A los pocos días, el piloto de Townsville, que la temporada que viene competirá con el equipo Pramac, ya colgaba en sus redes sociales un video en el que se lo veía en una bicicleta estática, para no perder el tono muscular.

De hecho, alguien de su entorno afirma que, en un primer momento, Miller llegó a plantearse la posibilidad de correr incluso en Japón, y que con toda probabilidad lo hubiera hecho de haber sabido que la lluvia sería uno de los principales protagonistas del gran premio. De cualquier forma, el corredor del Marc VDS no quiso tomar más riesgos de la cuenta y exponerse a empeorar una lesión que, en caso de caída, podría descartarlo definitivamente para su fecha de casa.

“La pierna está muy bien, casi al 100%. Salí tres veces en bicicleta desde que me lesioné y completé distancias considerables. No sé muy bien qué voy a tener que hacer, pero no tengo demasiados impedimentos. Hice grandes progresos la última semana y hasta puedo correr si me lo piden”, comentó Miller, que el jueves deberá pasar el examen médico en el que los doctores le deberán dar la aprobación final.

S.B