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Cuestión de horas, cuestión de días, pocos días. Terminó el Gran Premio de Italia y todo el mundo dijo lo que tenía que decir. El acuerdo McLaren-Renault, labrado desde el pasado mes de julio, está hecho y sólo es cuestión de tiempo anunciarlo. El domingo dio las últimas pinceladas en el box de Woking un tetracampeón que estuvo en ambas casas y ahora es asesor de los galos, Alain Prost, justo al terminar la carrera, algo inusual.

Aunque Honda aseguró que no tiene nada que anunciar, lo que lleva manteniendo desde el primer minuto, sólo queda el sí de los japoneses al cambio de aires. Ir a Toro Rosso y crecer en tranquilidad, sin abandonar la F1 y terminar, quién sabe, como motorizador de Red Bull cuando el motor funcione. Con ese mensaje vuela de vuelta Masashi Yamamoto, jefe de motorsport de Honda, hacia Sakura para hablar con el presidente de la compañía japonesa: «Todos en la F1 quieren que demos un paso a un lado, sobre todo los jefes de Liberty».

Y el primero Fernando Alonso, que tras su noveno abandono en 13 carreras insiste que no quiere seguir con los japoneses en la Fórmula 1. «Sabemos lo que podría hacer el motor Renault, Red Bull hizo cinco o seis podios consecutivos», decía ayer. Lo reconocía ya casi con nombres y apellidos Zak Brown, su jefe: «Es muy probable, muy probable», decía a la pregunta de si Fernando se quedaría en el equipo con un motor Renault detrás.

Por tercer día consecutivo, y a la vista de todos, las reuniones constantes en McLaren se sucedieron desde por la mañana en Monza, horas antes de la carrera, sobre todo entre miembros de McLaren y Honda, y luego con Renault, que parecían ultimar los flecos del nuevo acuerdo. Había varios ultimátums encima de la mesa, de hora, de tiempo y de forma, pero el más potente era el de Red Bull, que ya tomó las riendas de las negociaciones, amenazando además con tener derecho de veto respecto a lo que puede o no hacer Renault con su motor.

Veremos su posición en las próximas horas, porque también es un actor importante, pero puede tratarse de una manera de evitar que Renault saque tajada del cambio, ya que piden a Carlos Sainz a cambio de hacer el favor a Toro Rosso que se ahorra los 12 millones de euros que paga ahora a los galos si recibe gratis a Honda.

En todo caso esto debería activar la renovación de Alonso, al menos por una temporada, ya que podría quedar así libre para 2019. «Alonso se quiere quedar, hay rumores de IndyCar y otras cosas, pero quiere seguir en Fórmula 1. En Monza se vio que no estamos haciendo ningún progreso significativo, ¿cuánto pueden esperar nuestros pilotos y socios hasta enfadarse? Todos están con nosotros, pero no puede seguir así siempre».

El motor Renault, al igual que ocurre en Red Bull con TAG Heuer, podría tener otra denominación, ámbito perfecto para un experto en márketing como Zak Brown. Renault ya había avisado, tanto por parte de Prost como de Abiteboul, que no están en condiciones de ofrecer cuatro motores en una misma temporada y mantener el nivel de competitividad.

S.B