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Los pilotos pierden unos dos kilos cada carrera solo de sudor y completar una sin beber nada puede ser un problema grave, sobre todo en carreras en las que el calor se hace insoportable. A algunos le paso que apretas al botón de la bebida y no sale, o que sale todo el líquido de golpe y te quedas sin él a las pocas vueltas. En el pasado vimos que quienes lo sufriero terminaron desfallecidos tras bajarse del coche, como le pasó a Alonso en Singapur 2009, por eso, renunciar voluntariamente a ello no deja de ser sorprendente.
Y eso es lo que hizo Hamilton en Barcelona para poder ganar a Vettel. El británico quería tener todas las armas posibles a su disposición para evitar que el alemán se distanciara todavía más en el liderazgo del Mundial y, no contento con todas las mejoras aerodinámicas con el que su W08 se presentó al trazado de Montmeló, pidió prescindir de su tanque de bebida durante la carrera. Quería ahorrarle peso a su coche sabiendo que es uno de sus mayores problemas a pesar de que el kilo que le quitaba solo suponía 35 milésimas por vuelta de ganancia.
Sin embargo, sabía que su duelo con Vettel iba estar muy ajustado y cada milésima contaría. “No tenía nada para beber en mi coche para ahorrar peso. Tuve que apretar en cada vuelta para estar con Sebastian, casi me mata”, dijo el piloto el britanico según recoge ‘’Bild’. Quizá, hacer algo tan arriesgado no influyó y podría haber ganado de igual forma, pero le salió bien, aunque se le pudo ver con el gesto más cansado de lo normal y oírlo respirar de forma agitada cuando se comunicaba por la radio.