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Red Bull sienta en el banco del juzgado de los acusados a Mercedes y Ferrari. A lo largo del día de hoy, salieron diversas noticias afirmando que los de Milton Keynes habrían comenzado una lucha contra Ferrari y Mercedes. El objetivo de la escudería austriaca es que la FIA ilegalizase algunos componentes del W08 y del SF70-H.
Red Bull asegura que el auto de Maranello tiene básicamente dos componentes (el alerón delantero y el fondo plano del monoplaza), que violan la normativa. La curvatura es mayor de la permitida y esto debería ser motivo de prohibición, obligando a la Scuderia Ferrari a rediseñar esas piezas.
No obstante, los de Brackley tambien son apuntados. Red Bull señala directamente al T-Wing de Mercedes. El equipo austriaco pidió a la FIA que prohíba esta pieza inmediatamente, tras ver cómo se desprendía del monoplaza en una de las sesiones del viernes. Sin embargo, para evitar que esto vuelva a suceder, Mercedes ya reforzó el T-Wing.
Ferrari y Mercedes no se quedaron de brazos cruzados. Tanto Sebastian Vettel como Toto Wolff salieron en defensa de sus respectivos equipos. Para el alemán, es más un cumplido que otra cosa.
“Siempre que vas adelante la gente inventa cosas para hacerte ir más lento. Me lo tomo como un cumplido”, afirma el alemán.
Por otra parte, Toto Wolff ve esta forma como la única manera posible de que Red Bull pueda acercarse a Mercedes y Ferrari. Quitar partes que funcionan correctamente de sus adversarios es el mejor arma de Red Bull para darles caza, según Wolff. “Está claro que Christian tiene que hacer eso si quiere pelear contra nosotros. Está intentando quitar partes de otros autos que funcionan. Es comprensible“, declara el de Mercedes.