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Increiblemente, Agustín Canapino ha tenido nuevamente inconvenientes en el motor de su Chevrolet Cruze de Súper TC 2000, previo a la cita de Oberá. La planta impulsora que utilizaría este fin de semana en tierra misionera, sufrió una rotura al ponerlo directamente en marcha, por lo cual el arrecifeño ya no sabe con qué expectativas encarar esta cita, que será la última para estos motores V8.
«Ya no se qué pensar, es algo increíble. Colocamos otro motor y ni bien lo puso el equipo en marcha, se rompió. Esperemos al menos poder andar durante el fin de semana», explicó Agustín, quien agregó con respecto a su expectativas para el fin de semana: «Vamos a Misiones con muchas ganas de tener un buen fin de semana. Es un circuito muy lindo para manejar, siempre es especial correr en Oberá y creemos que vamos a funcionar bien por el tipo de trazado y la performance que muestra el Chevrolet Cruze. Es una fecha importante porque es la previa a los 200 kilómetros de Buenos Aires y el Callejero de Santa Fe, dos competencias en las cuales no se penalizará, así que cuanto más arriba en el campeonato nos vayamos va a ser mejor. En esta ocasión penalizamos seis puestos por llegar 3º en el torneo, por lo que esperamos andar muy bien, ser competitivos durante el fin de semana, tener un buen sábado para no largar tan atrás el domingo y pelear por un lugar en el podio si es que se puede».
Lo cierto es, que según comentó Luciano Monti en Pole Position, es que el mismo motor que se rompió en el calentamiento ha sido reparado y colocado nuevamente sobre el Cruze de Canapino, que tras la puesta en marcha, funcionó todo normalmente en la previa, y ahora deberá verse si responde en la pista.

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