madero

Lejos del rendimiento ideal, Nicolás Madero vivió un paso complicado por el Rally de Tucumán 2013, con una competencia que deberá olvidar rápidamente. Es que de arranque nomás el piloto barilochense sufrió con diferentes problemas y por eso la cosecha en tierras tucumanas estuvo lejos de ser la esperada al mando del Fiat Palio Maxi Rally que le entrega el Solís Competición.
La fortuna no lo acompañó desde un comienzo, ya que en la primera prueba especial (la más largada de la carrera) debió manejar en la tierra que dejaba el puntano Miguel Baldoni (quien se había retrasado al parar a cambiar un neumático en su VW), inconveniente que perjudicó y demoró considerablemente a Nicolás. Luego, en el segundo bucle de la prueba de ese Día 1, se rompió la planta impulsora y debió abandonar.
Ante tantos obstáculos, el sureño se puso como objetivo repetir lo hecho en la anterior cita de Entre Ríos, donde dominó las acciones de la segunda etapa y cosechó buenos puntos. Sin embargo, distintos problemas en los reglajes de la suspensión de su coche lo hicieron quedar marginado de la lucha, ocupando la octava colocación en la etapa.
«Vinimos por mucho más a Tucumán, pero realmente tuvimos un comienzo complicado y no pudimos torcer en ningún momento la racha. Sé del potencial que tenemos, algo que quedó demostrado en Entre Ríos, pero nos falta trabajar para mejorar. Quiero volver a ser protagonista aunque también soy consciente del muy buen nivel que tiene el campeonato. Veremos qué pasa en la próxima», comentó Madero, subcampeón del Argentino en la temporada 2009.
Junto con su navegante José Prieto y toda la escuadra que comanda Juan Manuel Solís, Nico ya piensa en la fecha de La Rioja (del 12 al 14 de julio), donde buscar cortar con esa mala racha que lo persigue en estas tres carreras disputadas (se sumó en la segunda cita del año en Corrientes) y que lo ubican 15° en el certamen general con apenas ocho puntos.

Compartir